A dos años de la muerte de Nisman

Dos años atrás, en la madrugada del domingo 18 de enero de 2015, la noticia de la muerte del fiscal federal Alberto Nisman sacudía a todo el país, tan sóloun día antes de su presentación en el Congreso para exponer sobre su denuncia contra la entonces presidenta Cristina Kirchner y parte de su gobierno por presunto encubrimiento -a partir de la firma del memorando con Irán- a los iraníes acusados de haber participado en el atentado a la AMIA en 1994 que dejó 85 muertos.

A dos años de que encontraran su cuerpo con un disparo en la cabeza en el baño del departamento de Le Parc en Puerto Madero, donde vivía, todavía la justicia no pudo determinar en qué fecha murió el titular de la UFI-AMIA.

El caso pasó del fuero ordinario al federal por orden de la Corte Suprema de Justicia -tras la cuestionada labor de la fiscal Viviana Fein- y actualmente está en manos del juez Julián Ercolini y del fiscal Eduardo Taiano, que trabajan en la hipótesis de que Nisman murió el sábado 17 de enero del 2015 y no el día siguiente, como estaba convencida Fein. En contra de la línea que seguía la saliente fiscal, para Taiano y Ercolini Nisman fue asesinado por cuestiones relacionadas con su trabajo.

Las sospechas contra Lagomarsino y Berni

Los nuevos investigadores retomaron pistas y hechos que habían sido dejados de lado por la exfiscal, que se jubiló el año pasado. Uno de ellos en es el rol que habría desempeñado el perito informático Diego Lagomarsino, dueño del revólver Bersa calibre 22 que terminó con la vida de Nisman.

Las sospechas se centran sobre si realmente su trabajo era de perito informático en la unidad AMIA ya que los investigadores dudan de esta versión, más allá de que sus defensores niegan que haya tenido responsabilidad en la muerte del fiscal.

Otra pista que investigan Ercolini y Taiano es el papel que jugó el entonces secretario de Seguridad Sergio Berni en la noche del domingo en que encontraron muerto al fiscal. De hecho el propio Taiano denunció tanto al exfuncionario como a Fein por no preservar la escena del hecho. Ambos formaron parte de las 60 personas que estuvieron en el lugar, que como revelaron los videos de Periodismo Para Todos sufrió una gran contaminación.

Para la Justicia la presencia de Berni esa noche fue irregular, como ya lo había determinado en su última resolución la jueza original de la causa,Fabiana Palmaghini, en la que se declaró incompetente y pidió que la investigación pasara a la Justicia Federal.

La magistrada había podido comprobar que el entonces funcionario entró embarrado al departamento y estuvo en el lugar durante un largo período de tiempo, cuando todavía no había allí ningún funcionario judicial. También recorrieron el lugar otras 19 personas, entre ellos el entonces jefe de la Policía Federal Román Di Santo, miembros de Prefectura y civiles.

Hay un testigo que podría complicar más la situación de Berni: se trata del prefecto Horacio Nicolás Aranda, que estaba de servicio esa noche, que dijo que trató de detener el ingreso del entonces secretario de Seguridad y de sus acompañantes pero que no pudo hacerlo porque se trataba de funcionarios nacionales, indica Clarín.

De acuerdo a Palmaghini, Cristina -que había sido denunciada por Nisman- se enteró de la muerte del fiscal antes que los investigadores judiciales, ya que Berni la había llamado desde el mismo lugar donde se había producido el hecho.

A dos años de la muerte de Nisman la justicia todavía no pudo determinar por qué, cómo y cuando perdió la vida el titular original de la UFI-AMIA, a poco de haber denunciado nada menos que a la Presidente y parte de su gobierno por presunto encubrimiento a Irán en el atentado a la AMIA. Se espera que los nuevos investigadores logren esclarecer todos los puntos oscuros de la causa.