Mariana Ortigala aliada de la banda narco Los Monos fue condenada a mas de 5 años por extorsiones y estafa
La corredora inmobiliaria Mariana Ortigala recibió una pena de cinco años y cuatro meses de prisión efectiva por su participación en una secuencia de extorsiones contra el dueño de una cadena de agencias de lotería y por una maniobra para quedarse con un chalet de Funes.
La sentencia fue homologada por el juez Lisandro Artacho en el Centro de Justicia Penal de Rosario, en el marco de un acuerdo de juicio abreviado alcanzado entre la Fiscalía y la defensa. Ortigala deberá pagar además una multa de $10.000.
La condena cierra una etapa judicial de una figura que durante años tuvo un recorrido singular dentro de causas de alto impacto: primero fue colaboradora y testigo protegida en investigaciones contra el narcotraficante Esteban Alvarado y luego terminó detenida y acusada de integrar una trama extorsiva ligada a la estructura de Máximo Ariel “Guille” Cantero, líder de Los Monos.
Ortigala había declarado contra Alvarado en el juicio que terminó con una condena a prisión perpetua.
Después de romper con ese entorno y sobrevivir en 2020 a un ataque a balazos, comenzó a aparecer vinculada a personas cercanas a Los Monos. Con el tiempo, los investigadores avanzaron sobre su patrimonio y sus relaciones hasta detenerla el 11 de septiembre de 2023 en Funes.
Su situación generó además una fuerte controversia dentro del Ministerio Público de la Acusación por el tratamiento que había recibido durante su etapa como informante.
Fiscales que impulsaron posteriormente su detención cuestionaron que continuara siendo considerada una testigo protegida cuando, según sus investigaciones, ya existían indicios que la vinculaban con actividades delictivas.
Uno de los episodios centrales de la causa estuvo relacionado con las amenazas sufridas por el propietario de las agencias de lotería El Califa.
Según la investigación fiscal, una estructura que respondía a Guille Cantero exigió inicialmente alrededor de US$160.000 a la víctima mediante amenazas y episodios intimidatorios.
Ortigala y su pareja, Sebastián Felipe, fueron señalados por haber intervenido personalmente en esa trama.
Como consecuencia de las presiones, el titular del comercio terminó firmando un boleto de compraventa que dejó la agencia a nombre de Ortigala, mientras que Felipe se quedó con un vehículo perteneciente a la víctima, siempre de acuerdo con la reconstrucción judicial.
Por esos mismos hechos, Guille Cantero había aceptado en 2025 una condena de siete años, que elevó a 139 años el total de penas acumuladas en diferentes causas.
Ortigala permanece privada de su libertad desde septiembre de 2023, por lo que una parte considerable de la pena impuesta ya fue cumplida en prisión preventiva.
El acuerdo abreviado la declaró coautora de una tentativa de extorsión agravada por el uso de arma de fuego y la responsabilizó también por otros episodios de extorsión, tenencia ilegal de armas y estafa.
La audiencia en la que se formalizó el acuerdo estaba prevista justamente para los días en que vencía la prisión preventiva que pesaba sobre ella.
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