Hallaron microplásticos y metales en muestras de granizo en Santa Fe

Tres laboratorios independientes analizaron muestras de granizo y detectaron microplásticos, metales y otros elementos químicos. Los resultados son preliminares y no permiten determinar todavía el origen de las partículas.

Un análisis de laboratorio sobre muestras de granizo recolectadas en Funes, Santa Fe, detectó la presencia de microplásticos, metales y diversos elementos químicos. Los resultados son preliminares y los especialistas advierten que aún se requieren nuevas investigaciones para determinar la procedencia de las partículas.

El estudio de las muestras fue llevado a cabo en tres laboratorios independientes de Rosario y Córdoba. La iniciativa surgió luego de que productores de la zona observaran un comportamiento inusual: algunas piedras de granizo permanecían sin derretirse durante varias horas, a pesar de que la temperatura ambiente alcanzaba los 27 grados.

Entre los elementos identificados aparecen calcio, potasio, sodio, aluminio, arsénico, bario, boro, cromo, estroncio, magnesio, nitratos, plata, silicio, yodo y zinc, además de partículas plásticas. Sin embargo, la detección de estos componentes por sí sola no permite establecer de dónde provienen ni determinar que hayan sido incorporados de manera intencional.

El médico epidemiólogo Ramiro Salazar Cisneros, quien participó en la logística del envío de las muestras, planteó la necesidad de repetir los análisis y ampliar la toma de material durante un período prolongado. Entre las hipótesis mencionadas durante el debate apareció la posibilidad de que algunas partículas puedan actuar como núcleos de hielo y estar relacionadas con procesos de modificación atmosférica, como la siembra de nubes.

Esa posibilidad no está demostrada en las muestras analizadas. La presencia de partículas capaces de intervenir en procesos atmosféricos no constituye, por sí misma, evidencia de que hayan sido liberadas deliberadamente ni de que exista una operación de geoingeniería. Para determinar un eventual origen sería necesario contar con concentraciones precisas, caracterización química y física de las partículas, muestras comparativas de aire, agua, suelo y otras precipitaciones, además de información meteorológica y sobre el desplazamiento de las masas de aire.

Al respecto, la Organización Mundial de la Salud señala que estas partículas circulan en el ambiente y que restan interrogantes sobre sus fuentes, transporte e impactos, por lo que recomienda profundizar la investigación. Frente a este escenario, el caso de Funes impulsó un reclamo para incrementar el monitoreo ambiental con estudios en distintas tormentas y puntos de la región.

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