Se conocieron por Juan Pablo II, llevan 40 años juntos y ahora esperan a León XIV
Claudia tenía 18 años y Lorenzo 22 cuando coincidieron en el equipo que organizaba los cordones humanos para el paso del papamóvil en Córdoba. El encuentro marcó el comienzo de una historia de amor que continúa hasta hoy, atravesada por la fe, la familia y los proyectos compartidos.
Ella tenía 18 años, él 22 y ambos eran estudiantes de Ciencias Económicas cuando se sumaron al voluntariado que organizaba la recepción del papa Juan Pablo II en Córdoba. Compartieron el mismo equipo de trabajo, se conocieron mientras preparaban los cordones humanos para el paso del papamóvil y, sin imaginarlo, dieron el primer paso de una historia que los llevaría al matrimonio y a formar una familia.
“Estábamos en el mismo grupo en el puente Santa Fe. Al día siguiente nos tocó estar al frente de la Catedral de Córdoba, donde iba a estar el Papa”, recordó Claudia en diálogo con TN.
La coincidencia fue más allá de aquella tarea: los dos estudiaban la misma carrera y con el correr de las horas encontraron varios intereses en común. Después de ese primer intercambio comenzaron a hablar y a conocerse. Para ella, aquel acontecimiento fue mucho más que una experiencia religiosa. “Fue el momento del encuentro, la llegada del Papa, que permitió todo. Yo siempre digo que todo esto da paso a conocer personas, no para que sea tipo app de citas, sino para ver a gente que piensa como vos, para generar vínculos lindos”, contó.
La emoción de aquellos días también quedó grabada en la memoria de Lorenzo. “Después de la venida del sumo pontífice, uno queda encendido en la fe. Recuerdo estar gritando, todos juntos, todos saltando, una fiesta”, describió. Claudia coincidió con esa imagen y resumió el clima que se vivía: “Era un clima de alegría”.
Uno de los recuerdos que ambos conservan de aquella época tiene que ver también con la fe y la figura del Cura Brochero. Claudia recordó que alguien le había entregado a Lorenzo una estampita del santo cordobés y él no sabía quién era. Para ella, en cambio, Brochero era alguien muy cercano, casi parte de su familia. Tiempo después, lo invitó a conocer los lugares vinculados con su vida.
Hoy llevan casi 40 años de relación, tienen tres hijos y esperan la llegada de su primer nieto.
Ahora, la historia vuelve a cruzarse con una visita papal. Claudia y Lorenzo participarán nuevamente como voluntarios, esta vez convocados desde su comunidad parroquial. Según contaron, estarán disponibles para colaborar como ministros de la comunión si es necesario, aunque destacaron que lo más importante será vivir la celebración de la misa y tener la posibilidad de ver al Papa León XIV.


