Papelón mundial: Se suspendió la Superfinal entre Boca y River por la Copa Libertadores
Otra vez ganó la violencia en el fútbol argentino. Al igual que en el súper clásico que se disputó en la Copa Libertadores de 2015, cuando los jugadores del conjunto de Nuñez fueron agredidos por medio del “famoso”gas pimienta que tiraron desde las tribunas “xeneizes” en la vuelta de los octavos de final, el encuentro quedó suspendido.
En esta oportunidad, la diferencia está en que el partido será reprogramado y se llevará a cabo el domingo por la tarde. Los graves incidentes hacia los jugadores de Boca, de los cuales cuatro terminaron lastimados, sumado a la mala organización que generó constantes caos a la hora de ingresar a ver el espectáculo, no lograron que el encuentro se suspenda definitivamente.
A causa de todo este alboroto, el equipo de la Ribera pidió la suspensión del encuentro y a las autoridades de River no les pareció mala idea.
La Conmebol en una primera instancia había anunciado que el partido que originalmente iba a comenzar a las 17 se postergara a las 18. Más tarde, decidió dejar atrás el fallido anuncio y expresó que comenzaría a las 19.15.
El presidente de la entidad futbolística, Alejandro Domínguez, confirmó frente a los medios de comunicación que esperaban por el anuncio que determinará cómo continuaría la serie de la “Superfinal” que no se llevaría a cabo durante el sábado y que se terminará jugando el día de mañana.

Finalmente, en medio de tanto desprolijidad, el organismo confirmó que la final de la Copa Libertaodres 2018 se juegue el domingo a las 17 en el estadio Antonio Vespucio Liberti.
El público que se hizo presente esta tarde para alentar a su equipo que enfrentaría al conjunto de Guillermo Barros Schelotto, mañana deberá presentarse al campo del conjunto “millonario” con la misma entrada que habían llevado hoy.
