La situación en el norte provincial sigue muy grave.

Con una veintena de días de lluvia, crece la cantidad de evacuados en localidades el noroeste santafesino y la situación provoca desesperación. En solo 24 horas, subió de 21 a 81 el número de personas asistidas en diferentes centros de alojamiento. En tanto, se espera una evaluación que podría derivar en una declaración provincial de emergencia agropecuaria e hídrica. Desde diciembre, el agua caída acumula cerca de 800 milímetros, cuando esa cantidad suele alcanzarse en un año. Ello, sumado a la filtración de grandes masas de agua desde las provincias de Chaco y Santiago del Estero y el pronóstico de más lluvia, empeoran el panorama. El Secretario de Ganadería, Lechería y Recursos Naturales, Roberto Tión habló de pérdidas «casi totales» en la agricultura, pero dijo no tener la evaluación real. Además, indicó que se espera un informe del Comité de Crisis.
La situación indica que por las abundantes lluvias se alcanzó la suma de lo que suele caer en un año: encima de los 700 milímetros. Esto ocasionó preocupación y Protección Civil trabaja las 24 horas, hace más de 20 días. Si bien Tión dijo que por el momento no están evaluadas las pérdidas que se generaron, aseguró que son «muchas hectáreas» las que están afectadas. El departamento 9 de Julio «sorprende», dijo el funcionario. «En un mismo año ha tenido emergencia de sequía y por lluvias», recordó. «Es un extremo de la provincia que es muy variable», aseguró.
Sobre la declaración de emergencia, el funcionario dijo que se prevé que se expida el comité compuesto por representantes del sector agropecuario, de las cámaras de Senadores y Diputados, el INTA y varias secretarías. La semana que viene se los estará citando. A partir de eso, la comisión decide elevar al gobernador el pedido de declaración. «La situación es complicada pero tenemos que pasar por las comisiones», dijo en LT8 sobre la instancia que garantizaría más recursos.
En Ceres Diario, el funcionario dijo que «la agricultura está muy afectada, casi perdida totalmente», sostuvo, mientras que la actividad ganadera también comienza a tener «serios problemas». Al detallar la situación, aseguró que no están evaluadas las péridas, pero Tión refirió que entre 6.000 y 7.000 hectáreas de algodón muy probablemente estén perdidas en su totalidad. A lo que se suman muchos lotes de girasol listos para la cosecha a los que no se puede ingresar para la recolección.
A su vez relató que las siembras de soja de segunda y tercera, que son habituales en esos distritos, no podrán realizarse e incluso anticipó serios perjuicios para el negocio de la alfalfa, ya que en esos distritos se producen megafardos para abastecer a otras regiones ganaderas del país y la combinación de anegamiento con altas temperaturas muy probablemente diezmará el cultivo de la forrajera.
Entre las localidades más afectadas aparecen Villa Minetti, Santa Margarita, donde hay una decena de evacuados y se están recibiendo donaciones (comunicarse al 0342 154-074746); Gregoria Pérez de Denis, San Bernardo, Gato Colorado y Tostado, donde «el casco urbano estaría preservado».
