Un sueño convertido en pesadilla para la familia del Doctor Pelaez-
El sueño comienza a convertirse en pesadilla desde el arranque mismo de la obra,
Después de muchos años pude entender a los mayores, incluso analistas políticos y hasta el mismísimo Tato Bores, cuando se referían a la “maldita burocracia Argentina “, pensé que eso era cosa del pasado que ya no sucedían demoras ni mucho menos trabas para alguien que necesita resolver un asunto de carácter administrativo. Sin embargo la realidad muestra que la burocracia sigue causando daño y dolor pero sobre todo decepción traducida en desaliento, es lo que siente el doctor Eduardo Peláez, quien proyecto, diseño y concreto un sueño que culpa de la maldita burocracia, se convirtió en pesadilla.
En el acceso Oeste a la ciudad de Laguna Paiva, entre las calles Montibelli y 11 de Noviembre, se construyo la «Residencia Geriátrica Alborada» , un lugar creado para el cuidado de personas de la tercera edad, el emprendimiento de la familia Peláez, espera desde el año pasado la rubrica del convenio con PAMI para comenzar a funcionar. La obra que comenzó en el año 2016 y culmino en noviembre del 2018, fue proyectada para ocupar a mas de 10 personas, 3 cuidadoras, 2 enfermeras 3 cocineros 2 personal de limpieza, 1 mantenimiento y el equipo de profesionales que inclusive medico, kinesiólogo, Terapista Ocupacional, Psicopedagogo, Psicólogo y Masajista, una estructura edilicia pensada y adaptada para satisfacer las necesidades y requerimientos propios de las personas Mayores, con una capacidad para 30 personas.
El mayor obstáculo a sortear siempre fue el estado provincial.
El sueño comienza a convertirse en pesadilla desde el arranque mismo de la obra, primero con los papeles que le solicitaban y los numerosos requisitos (plano del gas, de la parte de agua, de cloacas etc.), papeles que se fueron presentando en tiempo y forma, luego no le daban número de expediente, después desde el Nodo del Ministerio de Salud provincial le pedían documentación que ya se había presentado y finalmente al no contar con el permiso del Ministerio, PAMI no firma el convenio para que los afiliados puedan atenderse gratuitamente en esta flamante Residencia, la obra social de los jubilados esta en condiciones de trabajar con ese Hogar ni bien obtenga el permiso.
El lugar tiene todo autorizado por la Municipalidad de Laguna Paiva,pero el Gobierno de la provincia es el que aun no le da la autorización definitiva.
Esta seguilla de situaciones indeseadas ha generado el cansancio y hartazgo por parte del doctor Eduardo Peláez que junto con su hermana toman la decisión de vender la Residencia, culpa de la “maldita burocracia” que una vez más demuestra que es el arte de convertir lo fácil en difícil por medio de lo inútil.

