El presidente comunal de Humboldt habría agredido a una mujer policía
Según informa el sitio gremial Ultrapol, Duilio Rorhmann amenazó y agredió a un personal policial femenino tras una discusión por negarse a suspender un evento deportivo en el cual participaba su hijo.
Este domingo 15 de marzo, el sitio gremial de los policías de la provincia de Santa Fe ultrapol.com.ar difundió un comunicado en repudio a un hecho de violencia generado por el presidente comunal de la localidad de Humboldt Duilio Rorhmann contra un personal policial femenino.
Según informan, en localidad gobernada por el Rorhmann se pretendía desarrollar un encuentro de motos, y al ser puesto en conocimiento via telefónica al presidente que por cuestiones sanitarias se debía suspender, este, reaccionó de manera violenta, oponiéndose rotundamente a la interrupción del evento; al tiempo que Rorhmann, tomó del antebrazo a la mujer policía, diciendo a gritos que la policía no iba a interrumpir nada porque él había autorizado el evento, en el cual además participada su hijo.
Habiéndosele solicitado que mantenga la calma; no entró en razones, no depuso su actitud hostil, por lo que los empleados policiales entrevistaron al encargado del evento Ariel Grasso y al hijo del señor Rorhmann a quienes se informó que debían cesar con el evento. El Presidente Comunal, volvió a la carga, entorpeció la conversación con comentarios y vocabulario poco correcto tal como
“Rorhmann, en todo momento se mostró agresivo, violento contra la empleada policial, expresando palabras tales como, “… de esto sí podés ocuparte pero de sacar las motos que andaban a las vueltas en la plaza hoy a la tarde no, y de atrapar al que me robó dos veces mi casa tampoco, quien te crees vos para venir a interrumpir el motoencuentro, acá se hace lo que yo digo…”. informan.
En otro pasaje del procedimiento que tuvieron que soportar los policías, Rorhmann, les expresó, “…ya vas ver, ésto no va a quedar así, tenés coraje para interrumpir este evento pero no para hacer lo que tenés que hacer, …, no servís para nada…”, a la vez que la tomaba del brazo.
