Notable exhibición de Messi. Descomunal. En 30 minutos jugó para “10”. Clavó tres goles y enseñó el camino de la goleada. Fue un deleite para propios y un sufrimiento para extraños. Messi coronó una brillante actuación, demostrando que la lesión pasó a un segundo plano. Fue desequilibrante como sólo él puede serlo. Y esta vez tuvo, con la celeste y blanca, una ráfaga de esas que tantas veces mostró con la del Barcelona. Argentina ganaba 1 a 0 cuando él entró, y a los pocos minutos ya estaba 5 a 0. Notable.

Panamá quiso imponerse desde lo físico en el comienzo del partido, tanto que a los 5 minutos ya tenía el primer amonestado. De esa jugada vino la apertura del marcador. Centro de Di María preciso y Otamendi cabeceó llamativamente solo, convirtiendo y creciendo en confianza rápidamente.

Argentina ganaba 1 a 0 cuando recién se estaban acomodando los equipos. Desde el arranque quedó en claro que la idea era abrir la cancha, con Di María por izquierda y con Gaitán alternando con Augusto Fernández por el otro sector.

El partido se hizo cortado, hablado y el árbitro salvadoreño tuvo que empezar a sacar tarjetas. Mascherano y Augusto Fernández fueron los primeros en ver la amarilla en el equipo de Martino. Y prematuramente, el Bolillo Gómez tuvo que hacer ingresar a Camargo por Pimentel, quien se lesionó en una de sus rodillas en uno de los centros con los que Panamá intentó complicar a la defensa argentina.

El partido se hizo desordenado, Argentina estaba incómodo en el juego, sin hacerse dueño de la pelota, perdiendo los rebotes y sin la posibilidad del toque corto. Antes de la media hora, Romero sacó una pelota dificilísima abajo, en un tiro libre muy peligroso.

Panamá le había emparejado y ensuciado el partido a Argentina, pero esa acumulación de tarjetas lo llevó a Godoy a dejar la cancha a los 31 minutos, quien fiel a su apodo –Samurai- colocó un golpe sin pelota a Gaitán, apenas nueve minutos después de haber sido amonestado.

La salida de Godoy hizo que Panamá retroceda y ahí Argentina empezó a encontrar espacios en el medio para manejar la pelota en la corta, algo que no había podido hacer en la primera media hora. Sobre los 40 minutos llegó la peor noticia para Di María, que sintió una molestia en el aductor y salió de la cancha, ingresando Lamela en su reemplazo.

Así se consumieron los primeros 45 minutos, que se destacaron más por lo accidentado que por lo futbolístico. No fue bueno el partido, pero estuvo plagado de amonestados, dos lesionados y un expulsado. Argentina golpeó justo y se retiró al descanso con un triunfo parcial por el cuál no hizo demasiado.

En el arranque del segundo, Argentina casi define el partido. Fue con un centro de Mercado que no alcanzó a conectar Higuaín, pero que Rojo capitalizó por el otro sector y su remate, luego de pegar en un panameño, fue a las manos de Penedo.

Martino le dio órdenes a Mascherano para que se meta entre los centrales, abriendo a Mercado y a Rojo por los costados para que se conviertan en volantes-extremos. Esto hizo que Argentina tuviese más gente en el medio y arriba, que fueron los sectores en los que se jugó el partido.

Pudo llegar el segundo de Argentina antes de los 10 minutos, cuando Banega le metió un pase brillante entre líneas a Higuaín, quien quiso definir por derecha y permitió que Miller llegara después de una gran estirada a tocarle la pelota, ahogando el grito de gol argentino.

Entró Messi por Augusto Fernández en un momento en el que Argentina necesitaba claridad para hacer eficaz la mayor tenencia de la pelota, frente a un rival que le regalaba el terreno y jugaba de contra. Messi no se tiró por derecha, sino que lo hizo por el medio, en la posición de enganche, por detrás de Higuaín.

Argentina estuvo otra vez cerca a los 20, cuando nuevamente Banega metió un buen pase frontal que no logró capitalizar Lamela, quien quiso pegarle como venía y de zurda, pero no alcanzó a darle fuerza al remate.

En una de las primeras pelotas que tocó, Messi –que ingresó por Augusto Fernández- le dio a Argentina la tranquilidad en el resultado que estaba necesitando. Un panameño quiso rechazar, la pelota rebotó en la cara de Higuaín y le cayó a él, quien definió en forma perfecta. Y ahí arrancó su show, que siguió con un gol de tiro libre (a él le cometieron la falta) y una buena maniobra adentro del área que culminó con otra excelente definición. El bonus track le perteneció a su amigo Agüero, quien cerró el resultado con un 5 a 0 lapidario, que se materializó a partir de Messi. Genio y figura.

Esta fue la síntesis del partido:

Argentina: Romero; Mercado; Otamendi, Funes Mori y Rojo; Augusto Fernández, Mascherano y Banega; Gaitán, Higuaín y Di María. D.T.: Gerardo Martino.

Panamá: Jaime Penedo; Miller, Felipe Baloy, Enriquez y Machado; Gabriel Gómez; Aníbal Godoy, Alberto Quintero, Cooper, Valentín Pimentel; Blas Pérez. DT: Hernán Darío Gómez.

Goles: en el primer tiempo, a los 6 m Otamendi (A). En el segundo tiempo, a los 24 m, 34 m y 42 m Messi (A), a los 44 m Agüero (A).

Cambios: en el primer tiempo, a los 19 m Camargo (P) por Pimentel; a los 42 m Lamela (A) por Di María. En el segundo tiempo, a los 15 m Messi (A) por Augusto Fernández; a los 30 m Tejada (P) por Pérez; a los 31 m Agüero (A) por Higuaín y Arroyo (P) por Cooper.

Incidencias: en el primer tiempo, a los 31 m fue expulsado Godoy (P) por doble amonestación.

Arbitro: Joel Aguilar (El Salvador)

Estadio: Soldier Field (Chicago).

Público: 53.885 espectadores.