Día Mundial del Cerebro: por qué se celebra cada 22 de julio

Más de 3.000 millones de personas en el mundo viven con alguna afección neurológica y en este día se busca tomar conciencia sobre este órgano vital

El cerebro es el órgano que controla las funciones cognitivas del cuerpo y las reacciones del organismo, actividades que lo hacen uno de los órganos más importantes del cuerpo humano junto al corazón. Las enfermedades del cerebro son muchas veces estigmatizadas o escondidas, y por eso la Federación Mundial de Neurología (WFN) creó el Día Mundial del Cerebro.

Los especialistas señalan que para el buen funcionamiento del cerebro, es fundamental la buena alimentación, la actividad física y el control de los factores de riesgo cardiovascular, además de no estar tan expuestos al estrés y la ansiedad. Una forma de cuidar mejor el órgano y ejercitarlo es a través de juegos de memoria, rompecabezas, sudokus, crucigramas o similares.



Ante la falta de visibilización de las enfermedades cognitivas y el poco cuidado de la salud cerebral, desde 2014, la Federación Mundial de Neurología determinó que cada 22 de julio se celebre el Día Mundial del Cerebro. Cada año, el festejo tiene un lema diferente. El del 2023 fue «Salud cerebral y discapacidad».

¿Cómo mantener el cerebro activo?
Existen actividades diarias que pueden contribuir al cuidado del cerebro, tales como:

Comer saludablemente: esta acción es fundamental para la salud en general y el cuidado del organismo. Se debe consumir una dieta variada que incluya frutas, verduras, pescados, ingeridos de manera equilibrada y evitando excesos.
Mantener una buena hidratación.
Evitar el consumo excesivo de alcohol.
Realizar actividad física regularmente.
Prevenir los factores de riesgo cardiovascular como hipertensión arterial, colesterol elevado, sobrepeso, consumo de drogas, glucemia elevada y tabaquismo, entre otras.
Practicar actividades cognitivas (rompecabezas, sopa de letras, etc.) que obliguen a pensar y a resolver situaciones.
Consultar a un médico ante síntomas de estrés, ansiedad o depresión, ya que son enemigos directos del cerebro.
Fomentar la interacción social familiar para mantener el cerebro activo y en funcionamiento.
Las pruebas médicas para prevenir o diagnosticar patologías cerebrales, pueden variar de acuerdo a la afectación que tenga el paciente. Existen múltiples estudios para evaluar el estado del sistema nervioso, y su utilidad depende de lo que se desee inspeccionar y, entre los mismos, se incluyen el electrocardiograma, la tomografía computada, la resonancia magnética cerebral y la angiografía cerebral.