Día Nacional del Ciclista en la Argentina: por qué se celebra hoy, 5 de diciembre

Es en homenaje al argentino Remigio Saavedra y sus innumerables hazañas. La mayor fue en 1981, cuando repitió la gesta que había concretado 38 años antes: unir Mendoza con Buenos Aires pedaleando

Casi como una apuesta a su resistencia o como si fuera un desafío personal, Remigio Saavedra se propuso en 1943, un 13 de noviembre, que ir de Mendoza a Buenos Aires en bicicleta sin parar, era posible.

El hombre había nacido en Godoy Cruz el 1 de octubre de 1911, tenía 32 años, y ya había ganado innumerables carreras como la Doble Chivilcoy, la Buenos Aires-Mar del Plata, Buenos Aires-Rosario, Doble Junín, Doble Pergamino, Doble Cañuelas, Doble Campana, Doble La Plata, entre otras.

Era el quinto de diez hermanos y desde su infancia siempre quiso seguir los pasos, o mejor dicho el pedaleo de su hermano Cosme Saavedra.

Con una trayectoria intachable, el ciclista mendocino, el 5 de diciembre de 1981, realizó nuevamente el raid de ir en bicicleta de Mendoza hasta la Capital Federal. Lo repitió 38 años después.

En honor de aquella epopeya y a la enorme trayectoria de Remigio Saavedra, esa fecha fue declarada Día Nacional del Ciclista.

Casi como una apuesta a su resistencia o como si fuera un desafío personal Remigio Saavedra se propuso en 1943, un 13 de noviembre, que ir de Mendoza a Buenos Aires en bicicleta sin parar, era posible.

El hombre había nacido en Godoy Cruz, el 1 de octubre de 1911, tenía 32 años y ya había ganado innumerables carreras como Doble Chivilcoy, la Buenos Aires-Mar del Plata, Buenos Aires-Rosario, Doble Junín, Doble Pergamino, Doble Cañuelas, Doble Campana, Doble La Plata.

Era el quinto de diez hermanos y desde su infancia siempre quiso seguir los pasos, o mejor dicho, el pedaleo de su hermano Cosme Saavedra.

Rumbo a Buenos Aires

A los 15 años, Remigio ya conseguía del récord sudamericano de las 3 horas. En 1930 llegó su primer triunfo internacional en Chile, compitiendo en equipo con Cosme. Radicado en su adolescencia en Buenos Aires, nunca más se volvió a vivir a Mendoza.

En ese día del ‘43 recorrió el trayecto en bici de Mendoza hasta la avenida Panamericana y General Paz, en la entrada a la Capital Federal, atrás de un auto acondicionado con una pantalla para que le cortara el viento. Eso en una competencia está prohibido y se considera una infracción. Pero Remigio lo hizo para demostrar su aguante y logró llegar con una bicicleta con un enorme piñón de 92 dientes, en 17 horas 55 minutos y 3 segundos.

Campaña contra el tabaco. Pasaron las competencias en velódromo de los Seis días, en EE.UU. Canádá o en el Luna Park compitiendo con campeones del mundo.

Le llegó el momento del retiro tras 22 años de trayectoria, pero el hombre se siguió cuidando. Salía con su biclicleta todos los días. En 1981 se hizo una pregunta ¿Podré realizar otra vez el raid de Mendoza a Buenos Aires?.

Treinta y ocho años después, a los 70 años Don Remigio lo intentaría de nuevo y como lo explican Santiago Pizarro y Rodolfo Mikkan en el libro Pedaleando: “Utilizó una bicicleta Pinarello y el mismo plato de 1943, esto le daba un desarrollo de 12 metros por pedaleada…”