Un chico de 13 años llevó un arma a la escuela en Santa Fe

Sucedió en la escuela Ceferino Namuncurá del barrio Yapeyú, donde el menor llevó el arma sin cargador y se la mostró a un compañero. En la casa encontraron otras dos armas más.

En un sorprendente y alarmante incidente, la escuela Ceferino Namuncurá de Santa Fe se convirtió en escenario de una situación de riesgo cuando se descubrió que un alumno menor de edad había ingresado al establecimiento educativo con un arma de fuego.

El hecho se conoció este lunes por la mañana, alrededor de las 10:00 horas, cuando la central de emergencias 911 recibió un llamado que alertaba sobre la presencia del menor y el arma.

Al llegar al lugar, las autoridades se entrevistaron con la directora de la escuela, quien con gran preocupación hizo entrega de una mochila que contenía una pistola marca Bersa, modelo Mini Thunder, calibre .45, aunque sin cargador. La situación generó un estado de alerta tanto en el personal educativo como en los estudiantes.

Investigaciones iniciales revelaron que la madre del menor, de 39 años, no había podido ser contactada de inmediato, ya que trabajaba como cuidadora en una casa particular. Ante la urgencia del caso, los efectivos policiales se dirigieron a su lugar de trabajo, donde la progenitora fue informada de la situación.

Una vez en la vivienda, la madre otorgó permiso a la policía para ingresar, previo aviso al fiscal, y proceder con una requisa voluntaria. Lo que encontraron en el interior de la propiedad dejó a todos con los corazones en un puño: en un mueble de una habitación, se halló una bolsa de tela blanca que contenía un pistolón sin marca visible, así como dos cartuchos calibre 16 monoposta, un arma Taurus, modelo PT 24/7, calibre 9×19 mm, equipada con un cargador municionado con 12 cartuchos y un cargador marca Bersa municionado con un total de 7 cartuchos calibre .45.

Las autoridades han informado del hallazgo al 911, intensificando así la investigación sobre la procedencia de las armas y la seguridad del menor. Este preocupante episodio ha puesto de manifiesto no solo la grave amenaza que representa la violencia armada en entornos educativos, sino también la urgencia de medidas preventivas para proteger a los jóvenes y asegurar espacios de aprendizaje seguros.

La comunidad educativa y los padres ahora se enfrentan a la inquietante pregunta: ¿Cómo pudo un niño tener acceso a estas armas? La respuesta aún está por descubrirse, pero es claro que este incidente ha desatado una ola de preocupación en todos los hogares de Santa Fe.