Día Mundial del Hijo del Medio: por qué se celebra hoy, 12 de agosto
La jornada se celebra cada 12 de agosto y tiene su origen en Estados Unidos. Reconoce el rol de quienes muchas veces crecen entre la presión del mayor y los mimos del menor.
Cada 12 de agosto, en distintos países, se rinde homenaje a quienes ocupan un lugar muy particular dentro de la estructura familiar: los hijos del medio. La fecha busca poner en valor su papel y recordar que, en muchos casos, pueden sentirse menos atendidos que el hermano mayor o el más pequeño.
La celebración del Día Mundial del Hijo del Medio surgió en la década del 80 gracias a Elizabeth Walker, una mujer de Florida, Estados Unidos. Hija del medio, ella buscó dar visibilidad a las experiencias de quienes ocupan esa posición en la familia, ya que, según su percepción, no siempre recibían la misma atención de sus padres que el primogénito o el menor.
Mitos sobre el rol del hijo del medio
En esta jornada, se suele mencionar el llamado “Síndrome del Hijo del Medio”, una teoría que explica cómo el lugar que ocupa una persona en la familia influye en ciertos rasgos de su personalidad. Según esta visión, quienes crecen en esa posición desarrollan independencia, creatividad y habilidades sociales destacadas.
En torno a esta figura surgieron mitos y estereotipos, como el de considerarlos desatendidos y obligados a buscar atención o a aceptar un papel secundario. Sin embargo, la realidad muestra un panorama más amplio: suelen fortalecer su capacidad de negociación, aprender a convivir con hermanos de distintas edades y usar el humor para integrarse en las conversaciones y decisiones.
No cargan con el peso de las expectativas iniciales del primogénito ni con la sobreprotección que rodea al más pequeño. Esa posición intermedia, que en la infancia puede sentirse como un reto, se transforma con los años en un entrenamiento para la vida: independencia, adaptabilidad, liderazgo sereno y empatía.
Más allá de las teorías, la fecha se convirtió en una oportunidad para celebrar logros y derribar el mito de que reciben menos afecto. Entre las formas más comunes de festejar están preparar una comida especial, compartir fotos y anécdotas o hacer un obsequio simbólico que destaque su valor dentro de la familia.
