Una niña de cinco años con tétanos en Santa Fe

Sólo tenía una dosis de la vacuna antitetánica y lleva más de un mes internada en terapia intensiva por la gravedad de su cuadro.

El Ministerio de Salud de la Nación informó que una niña santafesina de cinco años tenía tétanos, una enfermedad grave del sistema nervioso prevenible con vacunas. La niña está internada en el Hospital de Niños Orlando Alassia desde marzo y la auditoría de los registros provinciales y nacionales confirmó que no tenía el esquema de vacunación completo.

En el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), el Ministerio indicó que la niña recibió la primera dosis contra la enfermedad de recién nacida (BCG y Hepatitis B), pero que no tenía los refuerzos del primer año de vida y del ingreso escolar.

El comité de especialistas –integrado por la Dirección de Inmunizaciones, la Dirección de Epidemiología, profesionales de la provincia y especialistas externos– y el equipo de salud que la atendió descartaron que sea un caso de meningitis, encefalitis e intoxicaciones. Entonces, comenzaron a tratarla contra los tétanos con gammaglobulina antitetánica, toxoide y antibioticoterapia. El tratamiento controla los síntomas hasta que desaparezcan las toxinas producidas por la bacteria del tétanos, Clostridium tetani, que está presente en el suelo, el polvo y la materia orgánica y puede ingresar a los organismos mediante heridas.

Esta enfermedad, causada por una bacteria productora de toxinas, produce contracciones musculares –principalmente en la mandíbula y el cuello– y en casos graves puede generar la muerte. Se estima que la letalidad oscila entre el 20% y el 50%, según las posibilidades y la rápidez de acceso al sistema de salud.

El tipo más común de tétanos comienza con síntomas progresivos y avanza hacia la parte inferior del cuerpo. El período de incubación puede variar de 3 a 21 días y la aparición de síntomas sucede a los diez días. La vacuna hace que sea una afección poco frecuente. Con el esquema de vacunación completo, que incluye las dosis de los dos, cuatro y seis meses, la de los once años y un refuerzo cada diez años en adultos, la enfermedad es totalmente prevenible, según indicaron autoridades sanitarias.

La nena tenía un cuadro grave y requirió cuidados críticos en la Unidad de Terapia Intensiva, asistencia respiratoria mecánica (ARM) y traqueotomía de manejo. Por los espasmos musculares, tuvo que estar sedada para seguir conectada al respirador. La niña ingresó a principios de marzo y continúa internada, aunque su evolución es favorable. El subdirector del Hospital de Niños Orlando Alassia, Daniel Farina, había explicado que este tipo de cuadros requiere tiempos prolongados de recuperación.