Cayeron los hermanos narco por la avioneta repleta de cocaína en Santa Fe
Santiago y Juan Cruz Borras fueron detenidos este miércoles por la noche en un operativo de Gendarmería Nacional en la localidad de Funes. En el domicilio también fue aprehendida una mujer por presunto encubrimiento. Ya son seis los arrestados por el caso que conmociona a la provincia.
Los hermanos Santiago y Juan Cruz Borras, principales prófugos y cabecillas buscados por el aterrizaje de una avioneta con 321 kilos de cocaína en la localidad de Villa Eloísa (sur de Santa Fe), fueron finalmente detenidos este miércoles por la noche.
El exitoso operativo fue llevado a cabo por Gendarmería Nacional en una vivienda de la ciudad de Funes. Previamente, los sospechosos habían logrado evadir allanamientos en domicilios de Roldán y Melincué. En la propiedad allanada también fue detenida una mujer —presunta pareja de uno de ellos— acusada de encubrimiento por haberlos ocultado durante su fuga.
La captura fue el resultado del trabajo coordinado entre el fiscal de la Procunar, Matías Scilabra, y el Ministerio de Seguridad de la provincia.
Todos los detenidos de la banda narco
Con los operativos de las últimas horas, la causa federal ya suma un total de seis detenidos, quienes enfrentarán cargos por contrabando de cocaína:
Santiago Borras: Cabecilla de la organización. Cuenta con antecedentes penales; en 2014 fue condenado a 4 años de prisión tras ser detenido con más de dos kilos de marihuana en la Ruta 33.
Juan Cruz Borras: Hermano y socio en la estructura criminal.
J. R.: Involucrado en la descarga y logística terrestre, arrestado en otro allanamiento por fuerzas federales bajo las órdenes de los fiscales Franco Benetti y Santiago Alberdi.
Yamile Z. N. (50 años): Piloto de la aeronave, capturado en una zona rural.
Copiloto no identificado: Acompañante del vuelo, detenido indocumentado.
Mujer encubridora: Detenida en Funes por alojar a los prófugos.
Santiago y Juan Cruz Borras detenidos.
Santiago y Juan Cruz Borras detenidos.
El aterrizaje en Villa Eloísa y la brutal fuga
El caso estalló esta semana cuando una aeronave Cessna 210 con matrícula falsa aterrizó en una pista clandestina en Villa Eloísa. En su interior transportaba 321 kilos de cocaína fraccionada en ladrillos que llevaban impreso el logo de los New York Yankees.
Gendarmería ejecutó un operativo cerrojo apenas el avión tocó tierra, frustrando los planes de la banda que esperaba en dos camionetas Fiat Strada y un Volkswagen Gol Trend para descargar la droga. Al verse acorralados, los narcos emprendieron una violenta huida: atropellaron a un cabo de la fuerza —quien terminó internado con fractura de cráneo— y posteriormente incendiaron las dos camionetas entre las rutas 15 y 178 para borrar evidencias, escapando finalmente en el Gol Trend.
Por su parte, el piloto y su copiloto fueron arrestados horas después tras cometer un insólito error: desesperados en medio del campo, se acercaron a un establecimiento rural vecino a pedir agua, donde fueron identificados por las autoridades al constatar que no tenían ingreso legal al país.
Antecedentes y nexos con la barra de Rosario Central
La investigación sobre esta organización narco lleva meses desarrollándose. Se vincula directamente con otro hallazgo clave ocurrido el 11 de noviembre de 2025, cuando otra avioneta Cessna 210 se accidentó en un camino rural de Arequito. En aquella ocasión, se incautó un bulto con 60 kilos de cocaína, aunque las autoridades infieren que el grueso del cargamento ya había sido retirado.
Aunque inicialmente ese cargamento se atribuyó al jefe narco Brian Bilbao, los avances en la pesquisa confirmaron que la droga pertenecía a los hermanos Borras, quienes mantienen estrechos vínculos con la barra brava de Rosario Central y la peligrosa banda criminal conocida como Los Menores.
Preocupación por la falta de recursos
Un detalle que no pasó desapercibido y generó alarma durante el operativo del martes fue la escasez de recursos logísticos. Según fuentes de la investigación, Gendarmería no pudo utilizar helicópteros para perseguir a los narcos porque no cuentan con presupuesto asignado para combustible y mantenimiento. A la gravedad del asunto se sumó que uno de los móviles terrestres que participó de la persecución tenía un neumático dañado y su rueda de auxilio se encontraba pinchada.-
