¿Aborto y mala praxis en el hospital Iturraspe de Santa Fe?
Ante la solicitud, una médica (S.F. sus iniciales) oriunda de Rosario, le habría dado la pastilla “misoprostol” que se utiliza como protector ante la gastritis para las personas que toman analgésicos por alguna enfermedad crónica; y uno de los efectos secundarios que tiene esta droga es que en las mujeres produce contracciones uterinas y así se descubrió que su uso es muy útil y efectivo para interrumpir un embarazo.
La joven domiciliada en esta capital, había tenido dos partos anteriores por cesárea situación que habría complicado el cuadro de la paciente que terminó con una ruptura del útero algo que puede suceder más fácilmente en mujeres que tienen un historial de cesárea o embarazos anteriores.
Ante la complicación y el temor de la profesional por el riesgo de vida de la paciente, se procedió al traslado en forma urgente al Hospital Cullen para su tratamiento, donde fue ingresada rápidamente a la unidad de cuidados intensivos. Allí se constató el abortó del bebé que ya tenía uno de sus miembros afuera de la madre por la expulsión provocada.
Uno de los datos más llamativos es el ingreso de la paciente al sector de Otorrinolaringología porque todo el servicio de Ginecología del Hospital Iturraspe se anotó en el registro de objetores de conciencia y por lo tanto no efectúan abortos no punibles en el nosocomio, que fue lo que motivó que llegara la médica de Rosario.
