Amalia Granata quiere la vuelta del servicio militar obligatorio: «Me parece fabuloso»

Amalia Granata está convencida de que debería volver el servicio militar obligatorio para que los jóvenes tengan «una mejor conducta».

Amalia Granata, diputada provincial en Santa Fe, pretende instaurar el servicio militar obligatorio en Argentina tras el avance de la delincuencia, el desempleo y la pobreza en la que viven los jóvenes.

Y tomó como ejemplo la educación que hay en Israel al afirmar: “Me encantó el servicio militar obligatorio. Me parece fabuloso. La educación en Israel es modelo. Empecemos a tomar ejemplos de países que funcionan y no de Venezuela”, sostuvo Granata.

Durante una entrevista con LN+, la diputada insistió con su idea y fue por más: “Es necesario pensarlo como la formación de una conducta para que los jóvenes se levanten a las seis de la mañana, estudien, hagan ejercicios y les enseñen un oficio. Ahora tenemos cada vez más pobreza y chicos en la calle. Primero hay que generar una conducta. Con eso podes encaminarlo hacia esa conducta y darles otro estilo de vida”, reconoció.

Jonathan Viale, el conductor, mencionó que eso es así porque en aquel país “viven en guerra”. De inmediato, Granata le respondió: “Vení a Rosario, que hay guerra narco. Cada vez está peor. Hay balaceras y mueren personas todos los días. No hace falta ir a Ucrania para ver una guerra”.

Sobre a quienes estaría dirigido, la diputada escribió en su cuenta de Twitter: «Para hombres y mujeres, terminás el secundario y dos años de servicio obligatorio para todos».

El fin del Servicio Militar Obligatorio en la Argentina

La llamada “Colimba” (por aquello de COrre LIMpia y BArre) dejó de ser obligatoria en la Argentina luego de la muerte del soldado Carrasco en 1994 por manos de los jefes.  El cuerpo apareció con golpes un mes después de haber estado desaparecido.

El caso generó un rápido impacto en la opinión pública y ocupó la portada de los principales medios del país. Una investigación judicial determinó que había sido golpeado y torturado como parte de un castigo por incumplir una de las tareas. Incluso se comprobó que hubo un encubrimientos a las personas que habían participado del homicidio.

A 28 años del crimen, que fue en abril de 1994, el abogado defensor de la familia, Rodolfo Correa Belisle recordó, en diálogo con Página 12: “Si no iban los padres no aparecía nunca más. Su tía se contactó con los organismos de derechos humanos de Neuquén, y ante los reclamos se vieron forzados a inventar: ‘se habrá querido escapar y se murió de frío’”.