Carrascosa fue absuelto por el crimen de su esposa tras siete años en prisión

El viudo Carlos Carrascosa fue absuelto ayer por el crimen de su esposa María Marta García Belsunce, la socióloga que hace 14 años fue asesinada de seis balazos en la cabeza en su casa del Country Carmel de Pilar, según lo resolvió la Cámara de Casación bonaerense tras realizar una revisión de los fallos que lo habían condenado en 2007 y en 2009.

«De la emoción casi no puedo ni hablar», dijo Carrascosa apenas se enteró de la novedad, y agregó: «Ahora vamos a averiguar» quién mató a María Marta.

Según el fallo de los jueces Víctor Violini, Martín Ordoqui y Daniel Carral, Carrascosa fue absuelto de los delitos de «encubrimiento agravado y homicidio calificado por el vínculo», por los que había sido condenado por el Tribunal Oral Criminal (TOC) 6 de San Isidro en 2007, y la sala I del Tribunal de Casación, en 2009.

Carrascosa dijo que vivió «14 años de angustia» y que los últimos siete los pasó encerrado en una «cajita», conviviendo con todo tipo de personas. El esposo de María Marta pasó cinco años en el Penal de Campana hasta diciembre de 2014, cuando al cumplir 70 años de edad obtuvo la prisión domiciliaria, siendo monitoreado desde entonces con una tobillera. También debió pagar una fianza de un millón de pesos en febrero de 2015.

El viudo salió a las 17.15 a la puerta de la casa de Luján donde hasta ayer cumplió el arresto. y dialogó con los periodistas.

Si bien dijo que no iba a hablar de la causa, ante la insistencia de los reporteros sostuvo que su mujer «seguro» conocía al asesino y que «por eso la mataron» cuando entraron a robar a su casa. «Antes del caso mío en Carmel hubo varios robos y la persona que robó estuvo condenada un año», dijo aunque se negó a dar el nombre del sospechoso.

Además de disponer la inmediata libertad del viudo, los camaristas ordenaron extraer copias de la sentencia para que se investigue si existieron irregularidades en la investigación del caso por parte del fiscal del caso, Diego Molina Pico, para que sean remitidas al jurado de enjuiciamiento de la provincia de Buenos Aires, a la Procuración bonaerense y al presidente de la Suprema Corte de Justicia provincial.

Respecto al fiscal Molina Pico, Carrascosa dijo que «es un pobre chico» y que «tuvo un padre que lo puso ahí (como fiscal), pero no entiende nada».

El viudo de María Marta aseguró no tenerle miedo a la condena social: «Nunca nadie me ha gritado nada por la calle, si alguno piensa distinto se calla y la mayoría de la gente siempre me ha dado aliento», explicó.

Carrascosa recordó a su esposa y dijo que en el matrimonio «jamás se levantaba la voz» y que «siempre» fueron «amigos, amantes y compañeros».

Respecto a la investigación, afirmó que «nunca se trató de esconder nada, yo simplemente no sabía si mi mujer estaba muerta, entonces llamé a un médico. Cuando este médico se va, me dice: «Que terrible accidente, Carrascosa, mi más sentido pésame». Después vino otro médico y me dijo lo mismo. Después vino el fiscal (Molina Pico) y después la policía y todos dijeron que fue un accidente. Yo estoy acusado de no haberme dado cuenta, cuando hubo cinco personas idóneas que revisaron a María Marta».

La socióloga García Belsunce, de 50 años, fue hallada muerta el 27 de octubre de 2002 en su chalet del country Carmel de Pilar, con medio cuerpo semisumergido en la bañera y su marido declaró siempre que él pensó que había sufrido un «accidente» y se había golpeado la cabeza con una viga y las canillas.

La autopsia practicada a 36 días del hecho comprobó que había sido asesinada de seis balazos en el cráneo, cinco de los cuales penetraron y el sexto -«el pituto»- que le rebotó, con un arma calibre .38 largo que nunca apareció.

Sobre el famoso «pituto», el plomo que fue encontrado en la escena del crimen y que la familia tiró al inodoro pensando que se trataba de un elemento para sostener una repisa, Carrascosa dijo que «era un plomo deformado que podía ser cualquier cosa. Ni cuando se hizo la pericia el fiscal pudo reconocer que era un plomo».

En un primer juicio, el viudo fue condenado por el TOC 6 de San Isidro en 2007 sólo por el «encubrimiento» y absuelto por el homicidio, pero en 2009 el Tribunal de Casación lo condenó directamente a prisión perpetua como autor del crimen. En 2014, gracias a una apelación de su defensa, la Corte Suprema de Justicia ordenó la revisión del fallo condenatorio. Durante la prisión domiciliaria vivió durante un tiempo en un country de Escobar y luego en una casa familiar en Luján.

Sobre el fiscal Molina Pico, Carrascosa dijo: «Es un pobre chico, puesto por su padre de fiscal, que no entiende nada»