Con el Miércoles de Ceniza comienza la Cuaresma

Este Miércoles de Ceniza es el primer día del tiempo litúrgico de Cuaresma. Siempre cae seis semanas y media antes de Pascua, dando comienzo al tiempo cuaresmal de preparación para la Resurrección de Cristo el Domingo de Pascua.

La Cuaresma 2026 comenzará con el Miércoles de Ceniza, dando inicio a un tiempo de conversión y preparación espiritual para la Pascua. Esta jornada marca el comienzo de los 40 días de penitencia y es una de las tradiciones litúrgicas más significativas para los católicos.

Este 18 de febrero, Miércoles de Ceniza, el Papa León XIV presidirá una procesión penitencial desde la Iglesia de San Anselmo, seguida de la Misa con la bendición e imposición de cenizas en la Basílica de Santa Sabina, en el Aventino, una de las siete colinas de Roma, en su primera Semana Santa como pontífice.

Desde el siglo II, los cristianos se preparaban para la Pascua con dos días de ayuno y penitencia; posteriormente, estas prácticas se extendieron a toda la Semana Santa. En el año 325, el Concilio de Nicea ya conocía la preparación de la Pascua durante 40 días, sobre el modelo de Jesús, que pasó 40 días en el desierto. Recordemos también los 40 años en el desierto del pueblo de Israel y los 40 días de ayuno de Moisés en el Sinaí y de Elías en el Horeb.


Al principio, la Cuaresma comenzaba seis domingos antes de la Pascua; pero como los domingos no se ayunaba, en el siglo V se procedió a separar el Jueves y el Viernes Santo del Triduo Pascual para contarlos como Cuaresma. Más tarde, se decidió anticipar la Cuaresma cuatro días, y así se llegó al actual Miércoles de Ceniza.


El inicio de la Cuaresma marcaba también el comienzo de la penitencia pública de los culpables de delitos graves (apostasía, asesinato, adulterio): después de la imposición de la ceniza, recorrían la ciudad vestidos con ropas penitenciales, para recordar la expulsión del Paraíso. Estos penitentes celebraban la reconciliación el Jueves Santo.
Hacia finales del año mil, la práctica de la penitencia pública disminuyó, pero se mantuvo la imposición de la ceniza a todos los fieles. En el siglo XII, surgió la costumbre de obtener las cenizas quemando los ramos de olivo bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior.