Condenan a ex penitenciario que vivía en Nelson detenido mientras tiraba cocaína por el inodoro
El condenado cuyas iniciales son D. A. B. de 41 años estaba siendo investigado desde mayo de ese año, a partir de un informe por la presunta venta de drogas en Nelson y Laguna Paiva. Por esa época, el carcelero de la Unidad Penal Nº 1 de Coronda se encontraba suspendido en sus funciones, según indicaron oportunamente fuentes de la Dirección de Asuntos Penitenciarios.
No es la primera vez que un agente del Servicio Penitenciario provincial queda envuelto en una causa por drogas. También los hay de las distintas fuerzas policiales que operan en Santa Fe y que de manera recurrente aparecen a uno y otro lado del mostrador, en un doble juego que ensucia el uniforme y pone de resalto la cara más grosera de la corrupción institucional.
D. A. B. es uno de ellos. Fue detenido el 16 de julio de 2020 en su casa de la localidad de Nelson, donde vivía junto a su pareja -una empleada policial que prestaba servicios en Rosario y que no forma parte de la causa-, y una hija que tienen en común.

Al momento del allanamiento, los efectivos de la Brigada Antinarcóticos de la URI que ingresaron al inmueble de calle 9 de Julio 535, lo sorprendieron en el baño de la planta alta, descartando cocaína por el inodoro.
Así mismo, le secuestraron 804,9 gramos de dicha sustancia, fraccionada en 279 envoltorios y un trozo compacto; además de un sobre con $ 147.860 que fueron decomisados.
Con un pie afuera
B. estaba siendo investigado desde mayo de ese año, a partir de un informe por la presunta venta de drogas en Nelson y Laguna Paiva. Por esa época, el carcelero de la Unidad Penal Nº 1 de Coronda se encontraba suspendido en sus funciones, según indicaron oportunamente fuentes de la Dirección de Asuntos Penitenciarios.
«Es empleado del servicio» pero que «actualmente no trabaja», confirmaron entonces; y adelantaron que tenía un expediente administrativo abierto «para ser cesado del servicio», lo cual efectivamente se produjo tras la caída.
La sentencia
Finalmente la causa llegó a juicio, cuyo inició estaba previsto para este jueves 30 de junio, pero el fiscal general Martín Suárez Faisal presentó al Tribunal Oral Federal (TOF) un acuerdo de abreviado, alcanzado con la defensora pública Mariana Rivero y Hornos y los abogados particulares Raúl Luis Sánchez Lecumberri y Daniel Rocca, con la conformidad de sus representados.
Como resultado, el exagente penitenciario de 41 años que se encuentra alojado en la Unidad Penal Federal VI de Luján de Cuyo, fue condenado a 4 años y 3 meses de prisión como autor del delito de «tenencia de estupefacientes con fines de comercialización». La sentencia fue dictada este miércoles 29 de junio, en el marco de un juicio abreviado ante el TOF local.
La resolución, que se encuentra publicada por el Centro de Información Judicial (CIJ), lleva la firma del juez Luciano Luaría, quien además condenó a otras cinco personas que formaban parte de la trama delictiva.
Con la misma pena y calificación legal que Bordiga figura un tal Alexis de (29), en cuya vivienda de calle Bartolomé Mitre al 3000 de Laguna Paiva se secuestraron 73 gramos de cocaína fraccionada en 70 envoltorios de nylon y una bolsa del mismo material. La diferencia está en que Blanco tenía antecedentes penales y fue declarado reincidente.
En los búnkers
Para el fiscal federal Nº 1 Gustavo Onel, que fue quien instruyó la causa, Bordiga era el encargado de proveer la droga a Blanco y éste de redistribuirla en los búnkers de Laguna Paiva.
En una segunda escala de responsabilidades aparecen personas de Laguna Paiva condenados por «tenencia simple de estupefacientes».
Un tal Garcia fue incorporado a la investigación, no sólo porque compartía casa con un tal Blanco, sino que además aparece en las filmaciones donde se constatan las operaciones de venta al menudeo. En cuanto a los demás: una mujer fue detenida en un búnker de calle Los Constituyentes 2155 con 62,2 gramos de marihuana fraccionada; otro cayó en otro punto de venta de calle Sargento Cabral 2246 con 100 gramos de marihuana y 5 de cocaína; y otro fue posteriormente ligada a la causa a partir de la información obtenida de los teléfonos celulares.
Dinero decomisado
En los considerandos del fallo, el juez Lauría señala que «Bordiga y Blanco, aparecen con un protagonismo en el acontecer delictivo que los señala como autores» ya que «desde el inicio de las actuaciones han sido sospechados como responsables de la actividad ilícita».
Por otra parte, se hizo la salvedad respecto a los demás, que tienen penas que no exceden los 3 años y se les impondrán reglas de conducta.
Por último, como «no se han acreditado ingresos, ni se han acompañado constancias o pruebas que reflejen ganancias económicas producto de una actividad lícita registrada por parte de los imputados D. B., A. B. y N. G.» se hará lugar al decomiso de los $ 152.800 incautados en sendos domicilios.
