Crecen las importaciones y retrocede la producción en Santa Fe
según constató el último informe del Observatorio de Importaciones de Apyme Santa Fe presentado este miércoles.
En diciembre del 2025 se registró la mayor cantidad de empresas que realizaron al menos una operación de importación para un mes de diciembre de los últimos 8 años, con 13.079 compañías, según constató el último informe del Observatorio de Importaciones de Apyme Santa Fe presentado este miércoles.
La apertura “al mundo” —contra la tendencia mundial que consiste en cerrar fronteras y arancelar los ingresos de producciones externas para proteger el entramado productivo local- del gobierno de Javier Milei provocó, hasta ahora, la pérdida de 10.484 puestos de trabajo en Santa Fe y el cierre de 2.341 empresas pequeñas y medianas.
Porque, de acuerdo al documento empresario, lo que se importa con mayor frenesí son bienes finales y no intermedios (44,4% contra 8,8% en diciembre último), que se utilizan para producir acá.
Sustitución de exportaciones
En su resumen, el informe de Apyme Santa Fe sostiene que los actuales incentivos económicos para las empresas apuntan a dejar de producir y convertirse en importadoras. Pero esa reconversión, que se está dando en los hechos, posee un límite: la caída de la actividad y la pérdida de poder adquisitivo de salarios y jubilaciones reducen la capacidad de compra de las mayorías, por lo que no se vende ni lo importado barato.
El documento señala que “el fuerte crecimiento de las importaciones observado durante 2025 se explica por la combinación de un tipo de cambio real apreciado, una recuperación parcial del nivel de actividad y, principalmente, por un proceso de apertura comercial acelerado, sin precedentes recientes en términos de magnitud y velocidad”.
Así, “este conjunto de factores configuró un esquema de incentivos que favoreció la sustitución de producción local por bienes importados y promovió la reconversión de numerosas empresas desde la producción hacia la importación”.
El Observatorio indicó que “el proceso de apertura comercial se desarrolla en un contexto internacional adverso, caracterizado por una creciente proliferación de barreras comerciales a nivel global. En los últimos años, tanto las economías centrales como las emergentes han profundizado políticas de protección productiva con el objetivo de resguardar el empleo, la autonomía estratégica y sus mercados internos”.
Pero Argentina avanza en sentido contrario, quedando expuesta al ingreso de excedentes productivos de las principales potencias económicas, lo que acentúa los desafíos para la estructura productiva y el empleo industrial local”, sostiene Apyme Santa Fe.
Importaciones por el ascensor
¿Cuáles son las consecuencias? Las importaciones acumuladas totales al mes de diciembre se ubican 3,9% por encima de las registradas en 2024 y 17,1% por debajo de igual período de 2023, medidas en cantidades. Mientras que en términos de valor, las importaciones resultan 24,6% superiores a 2024 y 2,8% superiores a 2023, “reflejando un fuerte incremento del precio promedio de los bienes importados”.
Como consecuencia de esa apertura “las importaciones acumuladas entre enero y diciembre en las cadenas seleccionadas se ubican 57,7% por encima de igual período de 2024 medidas en cantidades, mientras que resultan 52,8% superiores en términos de valor”. Si la comparación es con 2023, cuando se registró mayor nivel de actividad económica, “también se observan incrementos significativos del 49,7% en cantidades y 54,0% en valor”, detalló el Observatorio de Importaciones.
Pollos y cerdos del exterior
Al analizar por cadena, el informe precisa que la industria del calzado registró en 2025 un aumento acumulado del 79% respecto a 2024 y del 67,6% en relación a 2023.
El año pasado “presenta valores récord para toda la serie analizada desde 2014, con 39.181 toneladas importadas por un monto de U$D 825 millones”, observa, para detallar que los principales orígenes de las importaciones de calzado son Vietnam, Brasil e Indonesia.
Algo similar ocurre con otras cadenas, como la frigorífica. El sector cárnico acumuló en 2025 “importaciones 108,7% superiores a las de 2024 en términos de cantidades. En valor, las importaciones resultaron 103,7% mayores que en 2024 y 84,9% superiores a 2023, alcanzando cifras récord de 148.608 toneladas por USD 624 millones”.
En particular, señala el Observatorio en su documento, se destacan los incrementos en carne de cerdo (142,7%), embutidos (143,2%) y pollo (388,7%). “Productos como la carne de cerdo incrementaron sus importaciones en términos acumulados un 142,7% en cantidades y 158% en valor. Para embutidos, la variación acumulada en cantidades fue de 143,2% y en términos de valor 138,3%”, dice. En cuanto al pollo, la variación acumulada en cantidades fue de 388,7% y 723,1% en valor. Para el cerdo y los productos avícolas, el principal país de importación es Brasil, mientras que los embutidos llegan principalmente desde España.
Las consecuencias negativas se derraman con similares consecuencias en otras cadenas del tejido productivo local: el sector automotriz importó en 2025 un 55,9% más en cantidades que en 2024, mientras que el ingreso de fideos secos extranjeros treparon un 170,7% en cantidades y 136% en valor.
Mientras históricas productoras lecheras de la cuenca santafesina y bonaerense se caen por la caída de ventas, la cadena láctea importó entre enero y diciembre de 2025 un 95,4% en cantidades y 28,3% en valor que un año antes. “El año cerró con el mayor nivel de importaciones de toda la serie, alcanzando 297.990 toneladas por USD 1.119 millones. Se destacan los incrementos en manteca (91,2%) y queso crema (248,6%)”, señala Apyme.
Lo mismo ocurre en la línea blanca -con suspensiones de todo el personal de Electrolux en Rosario-, sector en el que las importaciones acumuladas crecieron 220,4% en cantidades y 69,4% en valor. “Las importaciones de heladeras aumentaron 372% y las de lavarropas 825%”, precisa el documento que narra la destrucción de la industria local.
La maquinaria agrícola -que tiene a Vassalli en Firmat como muestra de las consecuencias del modelo económico- acumuló en 2025 un 120,5% más de importaciones en cantidades y del 103% en valor respecto a 2024, “alcanzando cifras récord de 192.172 toneladas por USD 2.144 millones”.
“Hechos para producir”
El trabajo estadístico difundido por Apyme Santa Fe incluye también testimonios de los damnificados: empresarios pymes de la capital provincial. Marcos Musuruana -dice- es dueño de una fábrica de artículos de librería y uso comercial ubicada en la ciudad de Santa Fe, dedicada a la producción de carpetas de papel y cartón, carpetas de telas plásticas, cartucheras y otros productos manufacturados a partir de papel, cartón y plásticos.
“La empresa produce íntegramente a nivel local y abastece a comercios mayoristas y minoristas de gran parte del país, principalmente desde la mitad del territorio nacional hacia el norte”, añade. La fábrica abrió en 2003, en un contexto económico que favorecía la recuperación de la producción nacional y el desarrollo de micropymes industriales tras la crisis de 2001.
“En 2015 realmente nos terminamos de consolidar como fábrica y como proveedor de toda la zona”, dijo Musuruana. “A partir de ese momento, los cambios en el modelo económico y la apertura de importaciones marcaron un punto de inflexión negativo para la actividad”, abundó, para señalar que “hoy el 100% de los productos que hacemos está entrando importado, sobre todo desde China”.
Eso implica “un 30% de diferencia en precio y otro 30% en tecnología y calidad” por lo que, para el empresario santafesino, “es un combo letal”.
A diferencia de otros rubros, para Musuruana no es una alternativa viable convertirse en importador. “No tenemos la estructura ni el capital. Nosotros estamos hechos para producir, para formar trabajadores, tenemos un amor por la actividad y no queremos abandonarla”, explicó.
