Día de los Santos, ¿por qué se celebra el 1° de noviembre?
Este miércoles 1 de noviembre el santoral catolico celebra el Día de Todos los Santos, originariamente era destacado como el día de los mártires en razón de aquellos que fueron torturados y asesinados por no renunciar a su fe.
El 1 de noviembre de cada año, se realiza una fiesta solemne en honor de todas las almas difuntas que superaron la primera instancia del purgatorio, es decir que lograron alcanzar el cielo y unieron su espíritu con Dios.
Origen del Día de Todos los Santos
Para hablar del origen del Día de Todos los Santos es necesario recurrir al papa Gregorio III que durante el año 731 a 741, consagró una capilla en la Basílica de San Pedro en honor de todos los Santos.
Fue en este contexto que se posibilitó que en un mismo día se celebren a todos los santos que iban siendo reconocidos y registrados en el martirologio romano.
Los pasos para la canonización de un santo
El acto de canonización suele ser por lo general presidido por el Papa, y es una de las ceremonias más importantes de la Iglesia Católica. El proceso de canonización inicia tras la muerte del Santo y normalmente el pedido atraviesa estas etapas:
- Postulación: Es el proceso por el cual se presenta y se da a conocer la intención de proponer a una persona como Santo. Este proceso requiere de datos biográficos y testimonios.
- Siervo de Dios: Iniciación del postulado dentro del proceso de beatificación y declaración como persona vinculada a la Iglesia Católica.
- Venerable: Equivale a persona digna de estima y de honorar. Asociado a una vida ejemplar y previo a la beatificación.
- Beatificación: Si se prueba la existencia de un milagro relacionado con el Venerable se procede a la Beatificación.
- Canonización: Si el Beato puede atribuirse un segundo (o más) milagros se procede a canonizarlo.
