Día de Todos los Santos: origen, historia y por qué se celebra esta tradición
La festividad comenzó como una forma de la iglesia católica de celebrar a aquellos mártires que dieron la vida por la fe.
Cada año, el 1 de noviembre, muchos católicos romanos y otros cristianos de todo el mundo celebran el Día de Todos los Santos, que honra a todos los santos de la Iglesia que se considera que llegaron al cielo.
Por qué se celebra el Día de Todos los Santos
La festividad comenzó como una forma de la Iglesia católica de celebrar a aquellos mártires que dieron la vida por la fe, sobre todo en las persecuciones cristianas, precisamente en la época de Diocleciano, conocida también como «la gran persecución». En ese entonces, un enorme número de cristianos defendieron la fe y murieron a manos del ejército romano.
Esta primera celebración se remonta a Antioquía el domingo antes de la fiesta de pentecostés, durante las pascuas. De todas maneras, no sería recién hasta el año 731 cuando el Papa Gregorio III consagraría en la Basílica de San Pedro a todos los Santos y establecería la festividad el 1 de noviembre.
Celebraciones en todo el mundo
Si bien no es un día festivo en Estados Unidos, el Día de Todos los Santos se celebra de manera oficial en muchos países.
En Francia y Alemania, la gente tiene el día libre y los negocios están cerrados.
En países como Filipinas, donde el Día de Todos los Santos se conoce como “Undas”, el día no es solo para recordar a los santos, sino para honrar y recordar a los seres queridos fallecidos, normalmente con oraciones, flores y buenas ofrendas.
