¿Dorados, Defensa y Justicia o Nueva Chicago? Diego Maradona tendría decidido su futuro

Aunque tenía acordada en un «90%» su continuidad con el «Gran Pez», el «Diez» recibió dos sondeos para dirigir en el fútbol argentino que lo movilizaron

El futuro de Diego Maradona parece comenzar a nutrirse de certezas. Cuando dejó México para viajar a Buenos Aires, su continuidad como entrenador de Dorados de Sinaloa estaba acordada «en un 90%», según aseguraban en su entorno. Pero durante su estadía en Argentina, el «Diez» recibió dos sondeos que lo movilizaron. Uno, de Defensa y Justicia, subcampeón de la Superliga. El otro, de Nueva Chicago, que milita en la B Nacional. Sin embargo, a pesar de que se le amplió el menú de ofrecimientos, el ex capitán de la selección argentina tendría decidido qué hará en su futuro cercano.

A pesar de su deseo de volver a dirigir en el fútbol argentino y demostrar sus conocimientos en el banco de suplentes, Maradona continuaría en Dorados. Matías Morla, apoderado del entrenador, de 58 años, viajará a Estados Unidos en las próximas horas y sólo tiene prevista una reunión con la dirigencia del «Gran Pez» cuando se traslade junto a Diego a Culiacán para cerrar la vinculación por otros dos años.

Resultó clave el comunicado que publicó Dorados durante la jornada de ayer, en el que remarcaba que el proyecto de subir a la Liga MX continuaba atado a la figura del astro ex Boca, Barcelona y Napoli, que como DT llevó al elenco de Sinaloa a dos finales (en ambas perdió ante Atlético San Luis, que logró el ascenso). «Nos hemos quedado cerca de nuestro objetivo principal, y estamos seguros que si continuamos trabajando de la misma manera pronto lo conseguiremos. La llegada de Diego Armando Maradona como nuestro entrenador, ha sido un revulsivo que permitió mostrarle al mundo entero el esfuerzo que realizamos por posicionar nuestro proyecto», subrayaba el mensaje que el «Gran Pez» compartí en sus redes sociales.

Maradona le había transmitido al presidente del club, José Antonio Núñez, tres exigencias innegociables para su continuidad: un vínculo por 24 meses, un listado de refuerzos de jerarquía y carta libre para reformular el plantel. Y consiguió ese compromiso: el comunicado no hizo más que refrendarlo. El «Diez» sabe que algunos futbolistas importantes serán negociados (Diego Armando Barbosa y Fernando Arce tienen un pie afuera del equipo, dado lo pretenden clubes de primera división, y hubo sondeos por Alonso Escoboza y Víctor Torres), por eso pidió nombres de peso para reemplazarlos.

En el medio de las negociaciones, apareció el interés de Defensa y Justicia, subcampeón de la Superliga, que se quedó sin Sebastián Beccacece, su entrenador (todo indica que se mudará a Independiente, que a su vez cesanteó a Ariel Holan). En el «Halcón», el hombre fuerte es Christian Bragarnik, el mismo representante que lo acercó a Dorados. «Me encantaría que venga Maradona, aunque sea para que se siente en el banco. Cómo no me va a gustar tener a un personaje como Diego; siempre es saludable para el club», llegó a declarar José Lemme, titular del club. Sin embargo, el resto de la comisión de fútbol no estaba de acuerdo con la aventura. Y en las últimas horas Defensa aceleró las conversaciones con Mariano Soso, ex DT de Gimnasia La Plata.

Cerrada esa puerta, apareció la de Nueva Chicago. El «Torito», que peleó hasta el final por el ascenso a la Superliga y luego perdió en el Reducido ante Independiente Rivadavia, también hizo un acercamiento. «Teníamos casi todo arreglado para firmar con un técnico pero tuvimos un llamado ayer (por el miércoles) de un amigo, un allegado de Maradona. Sería una revolución», dijo Germán Kent, mandamás de la institución de Mataderos, en el programa Fútbol Pasión VyN. «Fue una charla de un allegado, nada más. Y por respeto se lo escuchó porque estamos hablando del número uno, no», agregó. Incluso hubo algunos sondeos para buscar sponsors y así costear el contrato de Maradona.

Pero, más allá del deseo del «Diez» de volver a dirigir en el país, algo que no sucede desde 2010, cuando estuvo a cargo de la selección argentina, el compromiso asumido con Dorados y el cariño recíproco con el público de Culiacán tomaron ventaja. Todo luce encaminado para que vuelva a sentarse en el banco del «Gran Pez». Aunque con Maradona, hasta que no ponga la firma, el final siempre queda abierto.