El huracán Irma visto desde Miami: desabastecimiento, aumento de precios y extensas filas para cargar gasolina

El temible huracán Irma categoría 5 «intensa», y cuya trayectoria desde hoy miércoles azotó a varias de las islas de las Antillas menores en el Caribe Oriental -Barbuda, Antigua, Guadalupe, St. Martin, Islas Vírgenes, entre otras- y cuya curva desde hoy hacia mañana jueves seguirá avanzando hacia Puerto Rico, Bahamas, República Dominicana, Cuba y amenaza para el fin de semana con «tocar y entrar» al territorio de la península de Florida; ya honró cabalmente el significado de su nombre, «Irma, aquella con gran fortaleza».

Los habitantes ya reforzaron las aberturas de hogares y comercios

 

Y esta fuerza que incluso puede trepar a grado 6 -la intensidad máxima según la escala de Saffir – Simpson- significa según el propio Centro Nacional de Huracanes (CNH) que tiene una intensidad «catastrófica», y que dejará resultados devastadores a su paso, superior a lo ya visto en los dos huracanes más icónicos y mortales que sufrió la zona: Andrew (1992, con vientos de 175 mph) y Katrina(2005, 174 mph), ambos categoría 5.

La voracidad de Irma se asienta en que los vientos que acompañan a este huracán son de 185 millas por hora, lo que equivale aproximadamente a 297 km por hora. «Irma» además promete lluvias torrenciales. Con preocupación los expertos del CNH advierten que Irma es un huracán húmedo, lo acompañarán tormentas tropicales – considerados huracanes menores como «José» y «Katia»– que si bien todo indica que quedarán en el Atlántico ; serán una antesala de rápidas y graves inundaciones.

 

El huracán llegaría a Miami el sábado

 

En la península de Florida, -especialmente en los condados del Sur como Broward , Monroe y Miami-Dade- el tenor de las noticias alrededor de Irma sigue in crescendo, y encendió las alarmas de las autoridades estaduales y nacionales e hizo que se declaren zonas de evacuación para que residentes y turistas tomen todas las precauciones.

Las tiendas multimarca y supermercados como Home Depot, Sam´s, Walmart, Publix y BG Stores, en el Sur de Florida y la zona de Miami Beach (condado de Miami Dave) fueron el escenario más claro donde se evidenciaron escenas de desabastecimiento – especialmente de agua, pilas y baterías, maderas para construir «contraventanas» y bebidas en general- y también de preocupación por el aumento de precios de las conservas, fideos y alimentos en las góndolas.

 

Preocupa a residentes y turistas las largas filas de autos alrededor de las estaciones de servicio buscando nafta, ya que el éxodo masivo de la península hacia otros estados se realiza en auto, sumando tráfico cargado en las autopistas a lo largo de Florida; y ante la escasez de aéreos disponibles. Un viaje Miami- Nueva York – si se consigue- puede llegar a costar hasta mil dólares.

El Gobernador de Florida Rick Scott fue enfático al remarcar que «las órdenes de evacuación no deben ser ignoradas. Hay que diseñar un plan de acción en lo posible en familia«.

Hasta ahora el Aeropuerto Internacional de Miami se mantiene abierto, aunque hubo varios vuelos cancelados. Para que las autoridades procedan a cerrarlo será necesario que los vientos lleguen a las 35 millas por hora. Las reservas de los servicios de taxi particulares como Uber, Lift y otros que circulan en la península funcionan pero de a poco están colapsados.

Para enfrentar los aumentos de precios y el desabastecimiento de varios productos en las góndolas, tanto las autoridades estaduales y el gobierno nacional reaccionaron inmediatamente instando una serie de números 0800 para denunciar los hechos y situaciones de abuso de marcas y supermercados para que sean duramente multadas.