Estafaron a una familia santafesina con un alquiler en Mar del Plata y enviaron una foto burlándose desde la cárcel
El engaño quedó al descubierto cuando la familia llegó al domicilio acordado. Allí, una vecina les informó que la vivienda pertenecía a un familiar suyo y que no estaba en alquiler.
Una familia santafesina fue víctima de una estafa por un alquiler temporario inexistente en una zona cercana a Mar del Plata y, al reclamar, recibió burlas por parte de los propios estafadores, quienes enviaron una imagen sonriendo desde una celda.
Según relataron los damnificados, habían reservado una casa en la localidad de Santa Elena y abonaron un adelanto de 210 mil pesos a un supuesto propietario contactado a través de redes sociales, con la intención de pasar unos días de descanso en la costa atlántica bonaerense.
El engaño quedó al descubierto cuando la familia llegó al domicilio acordado. Allí, una vecina les informó que la vivienda pertenecía a un familiar suyo y que no estaba en alquiler. Ante esa situación, los turistas intentaron comunicarse de inmediato con la persona que había recibido el dinero.
Sin embargo, cada intento de contacto terminó con bloqueos inmediatos desde distintos números telefónicos, lo que reforzó la sospecha de una maniobra fraudulenta.
Tras insistir con nuevos contactos, los estafadores respondieron enviando una fotografía en la que aparecen sonriendo dentro de una celda, presuntamente de un penal o una comisaría, en actitud burlona hacia la familia perjudicada.
De acuerdo con el testimonio de Alanis al periodista Mauro Szeta, una de las víctimas, transfirieron el dinero a una cuenta a nombre de una persona que sería la misma que aparece en la imagen enviada desde el lugar de detención.
La familia intentó radicar la denuncia en la comisaría de Santa Clara del Mar, correspondiente a la jurisdicción donde ocurrió el hecho. Pero no logró que se iniciara ninguna actuación. “Nos dijeron que no podían rastrear el número, que no se podía hacer nada y que esto no era Estados Unidos”, contó Alanis. Además, aseguró que los policías “se nos rieron en la cara y no nos tomaron la denuncia”.
Los damnificados señalaron que contaban con comprobantes de pago, el nombre del receptor del dinero y perfiles en redes sociales que coincidían con la persona que envió la foto desde la celda. Aunque afirmaron que no recibieron respuestas ni medidas concretas.
Una modalidad que se repite en temporada alta
El caso se suma a una serie de estafas con alquileres falsos, una modalidad que suele intensificarse en temporada alta y que, según advierten especialistas en delitos informáticos, muchas veces se ejecuta desde cárceles mediante el uso de teléfonos celulares obtenidos de manera ilegal.
Desde organismos de seguridad recomiendan verificar la identidad del propietario, desconfiar de precios demasiado bajos, evitar transferencias sin respaldo contractual y utilizar plataformas reconocidas para la contratación de alojamientos temporarios.

