Habría matado a su hijo de un balazo en la cabeza por no poder superar el autismo para luego suicidarse
Micaela Andrea Lator, de 47 años, que sufría depresión, es la principal apuntada de haber asesinado a Esteban Nicolás Cuello, su hijo de 6 años diagnosticado con autismo, y luego haberse suicidado.
El último posteo en su red de Facebook que realizó Micaela Andrea Lator, de 47 años, fue el viernes a las 7.53 de la mañana. La mujer, replicó de la página “Mi Hijo Varón” el dibujo de un niño con su joven madre, sentados en un hamaca y con una sentencia : “No quiero mucho en la vida, solo una vida mejor para MI HIJO”
Horas después, Micaela Andrea Lator tomó un revólver calibre 22 y en el dormitorio de la humilde casa que habitaba en Pehuajó 2317 del barrio El Rocío de Bosques, disparó a la cabeza de su amado hijo Esteban Nicolás Cuello, de 6 años, quien resultaba ser autista. Acto seguido Lator se descerrajó un balazo en el hemitórax inferior. Fernando Cuello, esposo de Micaela y padre de Esteban, descubriría el terrible escenario de los hechos cuando por la tarde regresó a su casa. En el vecindario nadie escuchó los disparos.
Las fotos que Micaela publicaba, de forma abierta al público de la red social, daban cuenta de un matrimonio feliz con su marido, pero para ella la procesión iba por dentro. Su pequeño hijo Estaban había comenzado este año el primer grado en la Escuela Primaria para chicos con capacidades diferentes y paso a paso avanzaba.
El 6 de mayo pasado dio cuenta su sentimiento para con el pequeño Esteban. En facebook se observa con la imagen del dibujo de un niño vestido de Superman y una leyenda: “Mi hijo no tiene un trastorno, tiene un superpoder que el mundo aun no entiende” Ese era el cabal pensamiento de Micaela, quien fue madre de grande.

Ya con el hecho consumado, los investigadores recopilaron declaraciones de familiares y vecinos del matrimonio. En ese marco lograron establecer que Micaela no superaba que su hijo Esteban sea autista. Y con todo en la familia de la mujer había antecedentes de suicidio: la propia madre de Micaela y dos primos, según refirieron los familiares ante los investigadores del caso, se habían suicidado.
Y con todo este coctel explosivo, en la humilde casa de Pehuajó 2317 de El Rocio, (por fuera y por dentro, según las fotografías que la propia Micaela subía a la red social, evidenciaba la falta de mantenimiento) no habían un arma de fuego, sino dos. Mas allá del revolver 22 Amadeo Rossi, ubicado sobre la cama, en la misma habitación y en la parte superior de un placar los pesquisas secuestraron un revolver calibre 38 Colt, en el interior de una caja y con que no tenía cartuchos en el tanque.
El agente fiscal de turno se hizo presente en el lugar y dispuso pericias de dermotest, RML y secuestro de las prendas de Fernando Cuello y sobre el menor que se realice el protocolo de abuso sexual. También fueron secuestrados los celulares del matrimonio.
Inesperado vuelco en la investigación
Las autopsias que solicitó el titular de la Unidad Fiscal de Investigación Nº 1 en Florencio Varela, Darío Previsionato, indicaron que la madre del niño falleció el viernes al mediodía, no a causa de un disparo sino de dos (uno en la cabeza y otro en el tórax), a diferencia del parte policial que solo mencionaba un tiro en el pecho.
Por otro lado, el menor de edad falleció a las 18, 6 horas después que su madre, lo que no concuerda con el relato de Fernando Cuello de que ambos estaban sin vida cuando él regreso de su trabajo. De hecho, parte de las preguntas que abre el cambiante devenir del caso implican la duda sobre si Cuello fue a trabajar el pasado viernes.
Ante este giro repentino, el principal sospechoso está demorado y el fiscal Previsionato solicitó que sea sometido a un dermotest para determinar si él utilizó un arma de fuego en las últimas horas. Además, ordenó el secuestro de su ropa, el de su teléfono celular, y el de dos armas de fuego que estaban en el domicilio: un revólver calibre .22 con dos vainas servidas y una bala intacta y un calibre .38 Colt descargado.
En las últimas horas también se conoció una dolorosa carta de Micaela Andrea Lator, donde se preguntaba «qué será de mi hijo cuando yo no esté…». Los primeros indicios también la habían colocado como presunta agresora y no como víctima no solo por su situación de salud mental, sino porque había trascendido que en su familia había antecedentes de suicidios por parte de su madre y de dos de sus primos. De todas formas, no parecen más que conjeturas iniciales, dado que la investigación ahora gira sobre el accionar de su pareja.
