«Hora Silenciosa», el proyecto que busca entornos más inclusivos en Santa Fe

Tuvo media sanción en Diputados. Plantea que supermercados y shopping reduzcan estímulos lumínicos y sonoros, para facilitar la vida cotidiana de personas con determinados trastornos o hipersensibilidades.

La Cámara de Diputados de Santa Fe dio un paso significativo hacia la inclusión al otorgar media sanción al proyecto de ley que propone la implementación de la «hora silenciosa».

La iniciativa busca generar entornos más tranquilos y menos estresantes para personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y otras condiciones del desarrollo que presentan hipersensibilidad sensorial.

“Lo que buscamos es que ir de compras o salir a un lugar público no sea una experiencia estresante, sino un momento posible para todos”, explicó el diputado provincial Dionisio Scarpin, autor del proyecto.

El programa, de adhesión voluntaria, promueve que los locales bajen el volumen, atenúen las luces y suspendan ruidos intensos durante ese lapso. “La inclusión también se construye con gestos cotidianos. Bajar una música o apagar una pantalla puede ser un cambio enorme para una persona con hipersensibilidad sensorial”, afirmó Scarpin.

Finalmente, el legislador subrayó el valor simbólico y social de la iniciativa y llamó a que el proyecto avance en la otra Cámara. “Esto no es solo una ley, es una invitación a ponernos en el lugar del otro. Con empatía y pequeñas acciones podemos construir una provincia más amable e inclusiva para todos. Estamos seguros que el Senado va a acompañar este paso”, concluyó.

El mecanismo es sencillo y se centra en:

  • Reducción del volumen: bajar la música ambiental y suspender los anuncios por megafonía.
  • Atenuación lumínica: disminuir la intensidad de las luces y evitar el uso de pantallas digitales con movimientos o ruidos intensos.
  • Suspensión de ruidos: desactivar o atenuar pitidos y ruidos electrónicos de maquinarias, como las cajas de cobro.

El objetivo principal es que actividades cotidianas como «ir de compras o salir a un lugar público no sea una experiencia estresante, sino un momento posible para todos».

La inclusión, según el proyecto, también «se construye con gestos cotidianos» como bajar una música o apagar una pantalla.