León XIV inauguró su pontificado con un llamado al amor y la unidad
En su primera misa como papa y ante cientos de líderes mundiales, el papa que sucede a Francisco en la santa sede denunció un paradigma económico que explota la Tierra y deja atrás a los más vulnerables. La homilía completa.
El nuevo papa León XIV inauguró formalmente este domingo su pontificado con una fuerte crítica a los abusos del capitalismo durante la misa en la Plaza de San Pedro, donde llamó a una Iglesia “unida” y comprometida con los excluidos del mundo.
Ante más de 200.000 personas y 150 delegaciones internacionales (no aisitió el presidente argentino, Javier Milei, que optó por quedarse en el país para seguir der cerca el desarrollo de las elecciones legislativas en la ciudad de Buenos Aires), el papa —nacido en Chicago y naturalizado peruano— denunció que aún hoy persisten “demasiadas heridas causadas por el odio, la violencia, el miedo a la diferencia y un paradigma económico que explota los recursos de la tierra y margina a los más pobres”.
En su homilía, León XIV evitó referencias abstractas y centró su mensaje en la urgencia de una Iglesia caritativa, sin propaganda ni poder, y orientada al servicio, la unidad y la justicia social.
“La caridad no atrapa a los demás con sometimiento ni con medios del poder”, advirtió el pontífice.
También destacó la necesidad de una Iglesia que no imponga, sino que camine junto a las personas y sea fermento de reconciliación en un mundo herido.
Además, aseguró haber sentido “fuertemente” la presencia espiritual del papa emérito Francisco durante la ceremonia en San Pedro.
En una homilía cargada de contenido pastoral y social, León XIV afirmó que el pontífice “no debe ser un líder solitario ni un jefe por encima de los demás”, sino un servidor que camina junto a los fieles, en una Iglesia que combata la exclusión y el odio.
“Pedro debe apacentar el rebaño sin ceder nunca a la tentación de ser un líder solitario o un jefe que está por encima de los demás, haciéndose dueño de las personas que le han sido confiadas. Por el contrario, a él se le pide servir a la fe de sus hermanos, caminando junto con ellos”, expresó León XIV desde el altar vaticano.
El nuevo papa, nacido en Chicago, también pidió una Iglesia que “no se encierre en sí misma”, sino que abrace “a todos como una única familia”, según el deseo de Dios.
El tono de la homilía reflejó un pontificado que busca conjugar la tradición con una sensibilidad contemporánea y que, desde sus primeras palabras, rechaza todo ejercicio autoritario del poder eclesial.

Se calcula que asistieron más de 200.000 fieles y representantes de más de 150 delegaciones oficiales, incluidos jefes de Estado, cardenales, patriarcas, líderes religiosos, reinas y princesas. Entre ellos se destacaron:
El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, y el secretario de Estado Marco Rubio.
Los presidentes de Perú, Colombia, Ecuador, Paraguay y Ucrania.
Los reyes de España, Felipe y Letizia, y líderes religiosos de diversas confesiones.
También participó una delegación judía compuesta por 13 miembros, incluyendo varios rabinos.
Con información de DiarioAR
