Los 30 años de la Sole llenaron de emoción a Cosquín

Soledad Pastorutti volvió al Festival de Cosquín para festejar las tres décadas de su debut con un recital maratónico, emotivo y cargado de invitados. La lluvia no frenó nada: fue parte del ritual de una noche histórica.

La octava luna del Festival Nacional de Folklore de Cosquín quedó grabada para siempre en la memoria de la Plaza Próspero Molina. Bajo una lluvia persistente y con un clima cargado de emoción, Soledad Pastorutti fue la gran protagonista de una jornada inolvidable, con un espectáculo que combinó épica, celebración, invitados de lujo y un cierre profundamente familiar.

“Soy esa niña, soy esa mujer, que no se cansa de aprender”. Tres décadas después de aquel debut que cambió para siempre la historia del festival, la artista de Arequito renovó su vínculo con Cosquín en la 66ª edición, con una presentación que tuvo todos los condimentos: una entrada triunfal desde el cielo, rescates emotivos, cruces generacionales y un final a flor de piel.

“Para mí venir a Cosquín siempre fue como rendir un examen. Esta vez me prometí disfrutar y creo que, a pesar de todo, logramos”, expresó la Sole tras finalizar un show que se extendió por casi tres horas. Una vez más, confirmó su capacidad de reinventarse y sostener, con autenticidad, el lugar que supo construir: la Sole de la gente.

Ezoic
Un comienzo con leyendas y encuentros memorables
Luego del tradicional grito y el Himno a Cosquín, la noche abrió con la presencia de verdaderas leyendas. Los 4 de Córdoba y Por Siempre Tucu compartieron escenario en un espectáculo conjunto repleto de clásicos, que recibió una ovación sostenida de la plaza.

A pesar de algunos problemas de salud, Suna Rocha se entregó por completo e invitó a Juan Iñaki para una versión memorable de El seclanteño. Más tarde, el propio Iñaki protagonizó un destacado regreso al festival tras varios años de ausencia.


La danza, siempre protagonista


La danza volvió a ocupar un lugar central. Yamila Aguado, malambista y Premio Revelación 2025, ofreció una presentación de alto vuelo, en sintonía con la épica de la noche. También brilló la pareja riojana ganadora del Pre Cosquín 2026, integrada por Fabiana González y Darío Flores, con una destacada interpretación de baile tradicional.


Antes de la esperada salida de la Sole, Pablo Lozano y Adrián Maggi aportaron su palabra, logrando que la plaza escuchara atenta en medio de la ansiedad creciente.

Una Sole legendaria y auténtica


“Qué locura tienen, creo que más que yo. Si ustedes aguantan, nosotros le damos. Feliz de honrar este escenario que tanto me dio”, dijo Soledad tras su sorpresivo descenso desde lo alto, una escena que funcionó como revancha simbólica de aquella recordada bajada con arnés del año 2000.


Bajo una lluvia que nunca cedió, el primer estallido musical llegó con un mix de chacareras (La Olvidada, Somos Nosotros, La Simple), acompañado por palmas, euforia y una plaza completamente entregada.