Niño de Laguna Paiva entre los elegidos por un Diario para contar las expectativa por volver a clases

Los efectos de un 2020 sin escuela y la expectativa por volver, de eso hablo Marcela More la mamá de Bautista Sosa, en un informe que publica el diario La Nacion

A poco de haber comenzado el ciclo lectivo 2020, y con la convicción de que solo sería por unas semanas, la pandemia obligó a chicos y adolescentes a adaptarse a una nueva forma de estudiar e interactuar con el colegio. La extraña rutina de las clases virtuales se instaló y se mantuvo durante todo el año.

Pese a las advertencias de expertos sobre las consecuencias para la salud física, mental y emocional de los alumnos, no se habilitó el regreso a las aulas por temor a eventuales brotes en los establecimientos. Especialistas, políticos y padres debatieron sobre este tema en la Argentina y en el mundo. Pero faltó la voz de los verdaderos protagonistas, los chicos.

En la antesala de la apertura de las escuelas, LA NACION conversó con alumnos de distintas edades y con realidades diversas para conocer cómo vivieron la experiencia de estudiar de manera virtual, cuáles fueron sus principales dificultades y qué expectativas tienen sobre el esperado retorno al colegio.

Entrevistaron a Marcela More de Laguna Paiva , la mamá de Bautista Sosa, quien dijo “buscamos jarras, cortamos las naranjas, hicimos jugo y dividimos todo en botellas de cuarto, de medio y de un litro”.

Bautista tiene 12 años y vive en Laguna Paiva, tiene Síndrome de Down y una cardiopatía congénita que lo obligó a dejar de ir a clases una semana antes de que comenzara la cuarentena, por consejo de su cardiólogo. Su mamá recuerda que al principio le costó el cambio en la forma de aprender y tuvo que asimilar que los terapeutas no estarían presentes. “Él quería su aula, su seño, su banco y durante muchos días siguió preparando la mochila”, rememora. Durante la primera etapa, Marcela tenía que ir todos los lunes a retirar las tareas que las maestras preparaban para su hijo. Luego, cuando se extendió la virtualidad, empezaron a enviar los contenidos por mail. Como Laguna de Paiva tiene problemas de conectividad, se complicaban las clases por Zoom. Sin embargo, Marcela destaca que Bautista “daba sus lecciones” a través de videollamadas y que lo ayudó mucho contar con una computadora de escritorio y otra del programa Conectar Igualdad.

Fuente: La Nacion