Polémicas declaraciones del “Changui” Cáceres contra Milei: «Quizás se pegue un tiro»
El “Changui” Cáceres, histórico dirigente de la UCR de Santa Fe, consideró que en ese caso el presidente les solucionaría “un problema”.
Luis “Changui” Cáceres quedó en el centro de la polémica tras pronunciar una frase de tono violento contra el presidente Javier Milei durante una entrevista radial. Sus declaraciones generaron cuestionamientos por el tenor de sus expresiones y profundizaron la tensión política.
En diálogo con Radio Splendid AM990, Cáceres calificó al mandatario como “psicótico”, criticó con dureza las políticas económicas e internacionales del Gobierno y sostuvo que la gestión es una “atrocidad”. En ese marco, lanzó una expresión repudiable al especular con que el Presidente “por ahí se pega un tiro en la cabeza y nos soluciona el problema”.
El dirigente también afirmó: “Si los anteriores robaron, que creo que sí, estos lo están haciendo más rápido, a una velocidad impresionante”, y consideró que el oficialismo estaría actuando con premura ante la posibilidad de una derrota futura.
Además de sus cuestionamientos al rumbo económico, Cáceres apuntó contra el posicionamiento internacional del Gobierno, en particular por su alineamiento con Estados Unidos e Israel, y advirtió que la situación “se le va a terminar yendo al carajo”.
Durante la entrevista, el referente radical expresó su preocupación por el escenario social y político. Señaló que “salir de esta situación va a demandar un esfuerzo de generaciones” y cuestionó a sectores del electorado que, pese a las dificultades económicas, mantienen su respaldo al oficialismo por temor a un eventual regreso del kirchnerismo.
Cáceres también dedicó parte de sus críticas a la situación interna de la Unión Cívica Radical. Aseguró que “como expresión orgánica a nivel nacional, del radicalismo no queda un carajo” y habló de una convivencia “imposible” con dirigentes que, a su entender, se han corrido hacia posiciones alejadas de la tradición partidaria.
Las declaraciones del dirigente se producen en un contexto de alta polarización política y reavivan el debate sobre los límites del discurso público, especialmente cuando involucra referencias personales o expresiones de violencia simbólica hacia autoridades institucionales.

