Se cumplen dos años del fallecimiento de Diego Armando Maradona

En pleno Mundial, este viernes se cumple el segundo aniversario de la muerte del Genio del Fútbol”.

El 25 de noviembre de 2020 los argentinos y el mundo del fútbol recibieron una noticia para la que no estaban preparados: “El Pelusa”, “El Barrilete Cósmico”, “El Pibe de Oro”, “D10s”, murió a causa de una insuficiencia cardiaca y problemas pulmonares en su casa del barrio Dique Luján, en Buenos Aires.

“Dios ha muerto”, es una frase famosa del filósofo alemán Friedrich Nietzsche, que escribió en su libro “La Gaya Ciencia” (El Alegre Saber, por su traducción al español), y el día en que Diego Maradona falleció, para los futboleros argentinos, que le rendían una veneración casi religiosa, pareció que tal acontecimiento sucedió.

Se apagó el faro, la luz que iluminaba el recuerdo más bello de sus memorias, programadas desde que eran pequeños para amar el fútbol e idolatrar la figura del Diego; se esfumó dejando una sensación de abandono, de vacío, de terrenalidad en el hombre que para ellos era un “Dios”.

En eso lo convirtieron desde que le anotó un gol con la mano a los ingleses y después “los humilló por las buenas”, como dijo el escritor argentino Eduardo Sacheri en su cuento “Me van a tener que disculpar”, al referirse al tanto conocido como “El Gol del Siglo XX”, con el que Argentina se impuso 2-0 ante Inglaterra en el Mundial México 1986, cuando consiguieron su segundo título y “vengaron”, por lo menos desde el fútbol, el ultrajo que sufrieron por las Islas Malvinas.

El hombre polémico, la figura, el tipo que como al Ave Fénix revivía de las cenizas cada vez que sus problemas fuera de la cancha (adicción a las drogas, las mujeres, el alcohol, declaraciones en contra de la Fifa, su postura política), lo ahogaban y parecían acabar con el mito, se crecía y parecía inmortal. Pero esa condición se acabó ese día de noviembre.

Dos años sin “El Pelusa”

La última vez que Maradona fue visto con vida en público dejó una imagen conmovedora. Se veía pesado, caminaba con dificultad, no podía articular más de dos palabras con sentido.

Poco después fue operado de la cabeza, para quitarle un hematoma. Eso fue noticia, y cuando se estaba recuperando de la intervención, falleció.

Maradona disputó los mundiales de 1982, 1986, 1990 y 1994 con la Selección de Argentina. Levantó una vez la Copa. FOTO getty

Y aunque su partida hace dos años causó un profundo dolor en la afición argentina que lo veló, lloró y enterró, dejó al fútbol mundial sin la presencia física de uno de sus grandes referentes.

Diego no murió, la afición aún lo recuerda, más en esta época de Mundial, en la que el gol que le marcó a los ingleses el 22 de junio de 1986 se vuelve a pasar en todos los programas de televisión. “El Pelusa”, “El Barrilete Cósmico”, “El Pibe de Oro” será eterno.