Se rechazaron los vetos al Garrahan y las Universidades
La Casa Rosada intentó acercarse a los gobernadores con fondos, pero no logró sumar apoyos clave. Una masiva movilización rodeó el Congreso
La debilidad de Javier Milei no tiene techo y las derrotas siguen creciendo. Este miércoles una masiva movilización de la salud, la educación y los jubilados rodeó el Congreso que consiguió los dos tercios para rechazar los vetos presidenciales en la Cámara de Diputados.
Con 181 votos en la emergencia por el Garrahan y 174 en la ley de financiamiento universitario, Milei fue derrotado otra vez y muchos de los que eran sus aliados le dieron vuelta la cara. Ambas votaciones tuvieron 13 votos más de los necesarios para llegar a los tercios. Para caer definitivamente, los vetos tienen que ser rechazados también por el Senado que podría tratarlos pronto.
El gobierno pasó de festejar con “87 héroes” el blindaje a los vetos hace un año, a reunir apenas 60 y 67 voluntades que lo defiendan en esta oportunidad.
Los bloques que impulsaron la ley fueron Unión por la Patria, sectores de Encuentro Federal, Democracia para Siempre, el Frente de Izquierda y la Coalición Cívica. Pero se le sumaron los que están cambiando con los nuevos vientos de un Milei golpeado y rodeado de crisis. La Libertad Avanza reactivó la billetera y ofreció recursos a varias provincias, pero esta vez no alcanzó. Entre sus usuales aliados hay “heridos” o traicionados por el oficialismo que, a pesar de recibir plata, votaron con un puñal por la espalda. Fue el caso de Pullaro de Santa Fe, Passalaqcua de Misiones, o Saenz de Misiones y Torres de Chubut.
El gobernador Frigerio de Entre Rios tuvo división a pesar de ser fiel a Milei: uno ayudó al gobierno con la ausencia (Morchio) y otra votó contra el veto (Antola).
En el caso del PRO, Cristian Ritondo no pudo alinear a toda su tropa y tuvo 9 díscolos que votaron a favor de la emergencia en pediatría, y 6 en la ley de financiamiento universitario. Silvia Lospennato, Ana Clara Romero, Álvaro González fueron algunos de los que votaron contra el gobierno en esta oportunidad.
La actitud de los gobernadores es también una señal para lo que viene. Le recuerdan a Milei que sin ellos no hay gobierno de La Libertad Avanza. No solo para la negociación del presupuesto 2026 sino como sostén de un gobierno que flaquea y al que buscarán condicionar manteniendo la esencia del mandato del poder económico y el FMI.
Así lo expresó Miguel Angel Pichetto de Encuentro Federal que explicó que esta sesión se debió a que “no hemos tenido posibilidad de debatir un presupuesto y definir prioridades”. En la misma línea se expresó Germán Martínez, jefe de la bancada de Unión por la Patria, que incluso fue por más llamando a una unidad mayor entre los bloques del Congreso: “necesitamos tener más que nunca los brazos abiertos para construir mayorías que nos permitan defender al pueblo argentino, pero sobre todo darle a ese pueblo argentino un proyecto nacional”. Un guiño a las bancadas de los gobernadores que fueron aliadas de Milei hasta hace 5 minutos.
Desde el Frente de Izquierda polemizaron con esas definiciones y destacaron el valor de la calle. Christian Castillo aseguró que “lo que unifica estos dos temas es la calle, y que es el FMI el que está detrás de los recortes de Milei”. Castillo destacó que el Frente de Izquierda es el único bloque que “no se puso la peluca” y que “para lo que se venga estaremos luchando”.
El PRO y La Libertad Avanza se defendieron diciendo que los impulsores de estas leyes son “golpistas”. La propia Silvana Giudici fue la que inauguró la acusación cuando sostuvo que “le pusieron la cuenta regresiva a este gobierno, intentan desestabilizar para que vuelva el tren fantasma y vuelvan los mismos de siempre”. Lo llamativo es que le contestó una diputada de su propio bloque, exponiendo nuevamente la fractura en el partido amarillo. Silvia Lospennato dijo “a nadie pueden llamarle golpista por cumplir con su rol constitucional”.

