Un año sin Francisco: el legado del Papa argentino que marcó a la Iglesia
“Recojamos su legado”, pidió el papa León XIV en el primer aniversario de la muerte del pontífice argentino.
El 21 de abril de 2025 murió a los 88 años el papa Francisco, conocido en Argentina como Jorge Bergoglio. Fue el primer pontífice argentino y su figura marcó una etapa clave en la Iglesia católica, con un mensaje centrado en la cercanía con los más vulnerables, las reformas internas y el diálogo global. A un año de su fallecimiento, su legado sigue generando impacto en la religión, la política y la sociedad.
Aquel día, el Vaticano confirmó la noticia con una frase que recorrió el mundo: “El Papa ha partido a la Casa del Padre”. El anuncio fue realizado por el camarlengo Kevin Farrell, quien informó que el pontífice murió a las 7:35 en la residencia de Santa Marta, tras atravesar una prolongada internación por una neumonía bilateral.
En sus últimas horas, Francisco había tenido una aparición pública durante el Domingo de Pascua. Visiblemente debilitado, salió al balcón de la Basílica de San Pedro para impartir la bendición y saludar a los fieles. Incluso recorrió la plaza en el papamóvil, en un gesto que muchos interpretaron como una despedida. Poco después, se iniciaba el período de “sede vacante” en el Vaticano.

ntes de convertirse en Papa, Bergoglio había nacido el 17 de diciembre de 1936 en el barrio porteño de Flores, en una familia de origen italiano. Ingresó al seminario a los 22 años y luego se unió a la Compañía de Jesús. Fue ordenado sacerdote en 1969 y desarrolló una extensa carrera dentro de la Iglesia, que incluyó su paso como arzobispo de Buenos Aires.
En 2001 fue nombrado cardenal por Juan Pablo II, y en 2013, tras la renuncia de Benedicto XVI, fue elegido Papa. En su primera aparición dejó una frase que quedó en la historia: “Parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarlo casi al fin del mundo”, reflejando el tono cercano que marcaría su papado.
Durante más de una década al frente de la Iglesia, Francisco impulsó un estilo austero, rechazó los lujos del Vaticano y promovió una Iglesia más abierta y cercana. Su papado estuvo atravesado por la lucha contra la pobreza, el cuidado del medioambiente, la inclusión y la reforma de estructuras internas, además de una fuerte presencia en debates internacionales.
Por Leuco
