14 de mayo: Día del Futbolista argentino

A 73 años del 3-1 de Argentina sobre Inglaterra en el Monumental se celebra este 14 de mayo el Día del Futbolista Argentino, inspirado en el gol de Grillo.

Aquel gol inolvidable. O aquel golazo inmortal hecho postal que recorrió el mundo. El “gol imposible” para la liturgia del fútbol de todos los tiempos, que en realidad fue posible. Lo hizo Ernesto Grillo en la tarde del jueves 14 de mayo de 1953 cuando Argentina derrotó en el estadio de River 3-1 a Inglaterra.


Esa jornada y ese gol artesanal patentaron a modo de símbolo lo que días después se terminó constituyendo como el Día del Futbolista Argentino. El Pelado Grillo, un 10 que la rompió en Independiente e integró aquella mítica delantera roja junto a Micheli, Cecconato, Lacasia y Cruz, que disputaron el partido citado; también actuó en el Milán para retornar a Boca en 1962, saliendo campeón en esa temporada y en la de 1964 y 1965.

En aquella tarde de una Argentina que seguía conmovida y atrapada en un duelo imborrable por la muerte prematura de Evita, producida el 26 de julio de 1952, Juan Domingo Perón, en su carácter de presidente del país, saludó en el campo antes del partido uno por uno a los jugadores de ambas selecciones.

Inglaterra, que se adjudicaba ser el precursor del fútbol, había llegado a la Argentina acompañada por la supremacía mitológica y el aura intransferible de los eternos ganadores. Una postal siempre autoimpuesta por el Reino Unido.

Perón, por supuesto, fue a ver ganar a Argentina. Y Argentina ganó aunque arrancó perdiendo con el gol de Taylor. Grillo, de inmediato, recibió de Lacasia y empató dibujando lo que luego se inmortalizó.

La gambeta que desairó a tres ingleses entrando en diagonal desde la izquierda, el arquero Ditchburn que salió a tapar el probable centro y el crack (ídolo de varias generaciones de hinchas y jugadores argentinos), la tocó desde un ángulo no tan cerrado como la historia lo acredita con la cara interna del pie derecho a un arco desguarnecido. Después, en el segundo tiempo, Micheli anotó el segundo y Grillo el tercero, de cara a un Monumental que las crónicas de la época describen colmado por 85.483 personas.

La apilada de potrero de Grillo, la pelota transformada en flecha viajando al gol y sobre todo la presencia de Inglaterra como adversario, precipitaron que el 1º de junio de ese mismo año, Futbolistas Agremiados decretara al 14 de mayo de 1953 como el Día del Futbolista Argentino con la firma de su secretario general Luis Bagnato, secretario administrativo Luis Cardozo e integrantes de la comisión directiva (jugadores en actividad), entre ellos, Arnaldo Balay, Eliseo Prado y Eliseo Mouriño.

Esa formalidad que se construyó como un episodio que reveló la identidad del fútbol argentino, fue quizás también la pintura en simultáneo de un momento político y social histórico. Ese Pelado Grillo, puro desenfado, puro talento y pura potencia, expresó en una gigantografía la virtud, la excelencia y el temple de los jugadores nativos.