Desde este sábado Santa Fe pone en marcha el régimen penal juvenil
La normativa que reduce de 16 a 14 años la edad mínima de punibilidad comenzó a aplicarse este sábado y establece distintas respuestas para los adolescentes en conflicto con la ley penal. En Santa Fe, el esquema contempla desde medidas alternativas y arresto domiciliario con monitoreo electrónico hasta el alojamiento en establecimientos especializados de puertas abiertas o cerradas.
Desde las 0 de este sábado 5 de septiembre se encuentra vigente el nuevo Régimen Penal Juvenil, luego de la aprobación de la normativa por parte del Congreso el pasado 27 de febrero. El cambio central establece que los adolescentes de 14 y 15 años podrán ser sometidos a un proceso penal por los delitos contemplados en el nuevo régimen.
En Santa Fe, el ministro de Seguridad y Justicia, Pablo Cococcioni, confirmó que la provincia está preparada para implementar el sistema y explicó que la respuesta será determinada de acuerdo con la gravedad del delito y las características de cada caso.
El funcionario también puso el foco en el impacto que tendrá la nueva normativa sobre la seguridad. En ese sentido, advirtió que el efecto disuasorio no será inmediato, sino que dependerá de la aplicación concreta de las nuevas herramientas. Según explicó, podrá comenzar a advertirse cuando adolescentes que hasta ahora no enfrentaban determinadas consecuencias penales sean detenidos, procesados y eventualmente enjuiciados por hechos de cierta gravedad.
Tres niveles para los casos con privación de libertad
El nuevo régimen contempla dos grandes tipos de intervención: medidas alternativas a la privación de la libertad y medidas que implican alojamiento en establecimientos especializados.
Para estos últimos casos, Santa Fe prevé tres niveles. El primero es el arresto domiciliario, una modalidad que estará acompañada por el uso de tobilleras electrónicas para controlar el cumplimiento de la medida.
El segundo corresponde a los Establecimientos de Puertas Abiertas (Espa). Son espacios de institucionalización intermedia que no tienen un régimen penitenciario y que funcionan con personal civil encargado del cuidado de los adolescentes.
El tercer nivel está reservado para delitos más graves y violentos y para aquellos casos en los que se considere que existe un perfil criminológico de mayor complejidad. En estas situaciones, los adolescentes serán derivados a los Centros Especializados de Responsabilidad Penal Juvenil (Cerpj), establecimientos de puertas cerradas y con un régimen de mayor restricción.
Estos centros serán específicos para menores de edad, de modo que los adolescentes permanezcan separados de las personas adultas privadas de su libertad.
Cococcioni sostuvo que Santa Fe no necesita realizar una transformación estructural drástica para poner en marcha el nuevo régimen, debido a que buena parte de las herramientas necesarias ya estaban disponibles.
La provincia cuenta desde 2023 con un Código Procesal Penal Juvenil, basado en el sistema acusatorio, y ese mismo año sancionó una ley de ejecución de la pena que incluye disposiciones aplicables de manera supletoria al ámbito juvenil y establece pautas para el alojamiento.
A esto se suman los institutos juveniles que ya funcionan en territorio santafesino, que serán parte de la estructura utilizada para implementar las nuevas medidas.
Con la entrada en vigencia del régimen, Santa Fe comienza así a aplicar un nuevo esquema de responsabilidad penal para adolescentes, con respuestas diferenciadas según cada situación y con establecimientos específicos para evitar su convivencia con adultos.
