Dos de cada tres jóvenes que trabajan en Santa Fe no realizan aportes jubilatorios
Un informe basado en datos de la UNL entre 2022 y 2025, reveló que el 65% de los jóvenes ocupados trabaja sin aportes jubilatorios. Además, señaló dificultades para acceder a empleos estables y lograr independencia económica.
Un relevamiento del Centro de Estudios DEMOS, elaborado a partir de datos del Observatorio Social de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), analiza la situación laboral y social de los jóvenes de entre 18 y 29 años de la ciudad de Santa Fe. El estudio señala que solo el 39,89% de los jóvenes se encuentra trabajando y que alrededor del 65% de quienes tienen un empleo no realiza aportes jubilatorios.
El Monitor Político y Social del Centro de Estudios DEMOS presentó el informe «Juventudes y trabajo precario: Radiografía de jóvenes trabajadores en la ciudad de Santa Fe», elaborado por Agustín Bagilet, Luciano Joaquín Litterio, Sol Pecorari y Joaquín Rosas.
La investigación utiliza información del Panel de Hogares del Observatorio Social de la UNL correspondiente al período 2022-2025 y analiza distintos aspectos de la situación sociolaboral de la población de entre 18 y 29 años.
De acuerdo con el relevamiento, el 39,89% de los jóvenes se encuentra trabajando, mientras que el 59,83% no lo hace.
Dentro de este último grupo, la desocupación abierta alcanza el 25,11%, mientras que el resto está compuesto principalmente por jóvenes que se encuentran fuera del mercado laboral por otros motivos, entre ellos los estudios.
El informe también identifica diferencias importantes según el género. La población masculina registra una tasa de ocupación y búsqueda activa del 47%, frente al 31,3% entre las mujeres.
La diferencia también aparece en los ingresos. Durante 2025, el ingreso medio mensual de los varones alcanzó los $558.000, mientras que el de las mujeres fue de $444.000. De acuerdo con el informe, esto representa una brecha salarial del 25,7%.
En términos generales, el ingreso promedio de los jóvenes se ubicó en torno a los $540.000 mensuales.
Uno de los principales datos que surgen del relevamiento está relacionado con la calidad del empleo.
Alrededor del 65% de los jóvenes ocupados no realiza aportes jubilatorios, una situación que refleja el elevado nivel de informalidad entre quienes logran insertarse en el mercado laboral.
En cuanto al tipo de ocupación, el empleo privado asalariado representa el 35,73% de los trabajadores jóvenes, mientras que el trabajo inestable o las denominadas «changas» alcanza el 14,19%.
Por otra parte, los comerciantes sin personal representan el 4,73% de los trabajadores jóvenes.
El relevamiento también registra la existencia de pluriempleo. En la ciudad de Santa Fe alcanza al 8,3% de los jóvenes, por encima del 7,3% registrado a nivel nacional.
Dentro de quienes tienen más de una actividad laboral, el 56,41% son mujeres.
El informe señala además una relación entre el nivel educativo alcanzado y las posibilidades de inserción laboral.
En 2025, el 21,72% de los jóvenes no había completado la escuela secundaria, mientras que quienes alcanzaron estudios terciarios o universitarios presentaron mejores posiciones en materia de ingresos y participación laboral.
El relevamiento destaca que el nivel educativo constituye uno de los factores que condicionan las trayectorias laborales de los jóvenes y sus posibilidades de acceder a empleos de mayor calidad.
Otro de los aspectos analizados es el acceso a programas de asistencia destinados a la población joven.
Según el informe, la cobertura de estos programas se redujo en alrededor de un tercio entre 2023 y 2025.
Durante 2025, el 24,28% de los jóvenes recibió algún tipo de asistencia estatal. Entre los programas mencionados, las becas del Progresar representaron el 49,3% y la Asignación Universal por Hijo, el 25,17%.
La situación laboral y económica también aparece vinculada con las posibilidades de emancipación de los jóvenes.
El informe señala que solo el 13,59% de los jóvenes es Principal Sostén del Hogar (PSH), mientras que aproximadamente el 86% no ocupa ese lugar.
El estudio presenta este dato como otro indicador de las dificultades que atraviesa una parte importante de la población joven para alcanzar la independencia económica y residencial.
En conjunto, el relevamiento de DEMOS describe un escenario en el que el acceso al trabajo no garantiza necesariamente estabilidad ni protección previsional, mientras que los ingresos, el nivel educativo y las diferencias de género condicionan las oportunidades laborales de los jóvenes de la ciudad de Santa Fe.
