Huertas escolares en Santa Fe: Borla impulsa un programa para todos los establecimientos educativos
El senador provincial Rodrigo Borla presentó un proyecto de ley para crear un programa de huertas escolares en todos los establecimientos educativos públicos y privados de Santa Fe. La iniciativa busca fortalecer la educación ambiental, promover hábitos saludables y acercar a los estudiantes al trabajo con la tierra.
Para Borla, sería importante involucrar a los alumnos en actividades eco-saludables, a través de su participación activa en huertas diseñadas para tal fin. Considera que es fundamental que los niños interactúen con la naturaleza, fomentando su interés y fortaleciendo los conocimientos previos que algunos ya poseen, así como adquiriendo nuevos. Las actividades propuestas están diseñadas para trabajarse de manera interdisciplinaria en todas las áreas y niveles educativos, reforzando los temas relacionados con la educación ambiental y utilizando la huerta escolar como recurso.
La huerta debe convertirse en un espacio natural y vivo para experimentar y establecer vínculos entre la teoría y la práctica de forma vivencial. Aprender haciendo brinda a los niños, niñas y adolescentes la oportunidad de adquirir técnicas que mejoran su calidad de vida y la de su familia y comunidad. En este proceso, el docente desempeña un rol clave como facilitador, planificando, organizando y orientando la construcción del aprendizaje.
El modo de producción actual, en el que la tierra y sus productos pertenecen a otros, nos aleja del placer creativo de trabajar la tierra. Es necesario incentivar a nuestros estudiantes a acercarse a un modelo de producción diferente, donde lo económico no sea el objetivo, promoviendo un proceso de desaprendizaje que dé lugar a la creatividad y la subjetividad.
Labrar la tierra con sabiduría, cuidándola como parte de nosotros mismos, permite reconocer la importancia de las plantas, que son generadoras de oxígeno, purificadoras del aire y fuentes de nutrientes en la cadena alimentaria. La huerta escolar nos ofrece la oportunidad de cuestionar modelos productivos y nuestras propias vivencias, a menudo alejadas de la naturaleza.
