La mujer acusada de matar a su hijo en San Justo habría dicho que Izan «hablaba con una voz como un demonio»
Los abuelos del menor se refirieron al extraño comportamiento de la mujer luego del asesinato en Santa Fe. «Decía que Izan tenía el diablo adentro», revelaron. Aseguran que hizo referencia a un “almohadón mágico”, a un “tío” e incluso llegó a mencionar al Gauchito Gil.
El hecho fue descubierto cuando el abuelo ingresó a la vivienda debido a que la madre del menor, Rocío (de 22 años), no contestaba los mensajes. Al entrar, encontró una escena desgarradora y a la mujer en un alarmante estado de alteración psicológica o brote psicótico.-
Al describir la alarmante situación, Juan Aguirre relató ante los medios locales que la mujer «no era ella» y que parecía estar poseída. Detalló que la joven repetía incoherencias y aseguraba que el niño «hablaba con una voz como un demonio, que tenía un demonio adentro». Además, hacía mención a un supuesto «almohadón sagrado» con el que pretendía curarlo.
La necropsia preliminar determinó que el menor falleció a causa de una asfixia mecánica provocada (por estrangulamiento o ahogamiento). En las manos del niño se encontraron cabellos largos, lo que los peritos analizan como una señal de resistencia o forcejeo antes de morir.
Romina, madre de Rocío Abril, sostuvo que tampoco había percibido señales que anticiparan lo ocurrido. Contó que el día del crimen recibió un llamado de Juan y se dirigió hasta la vivienda: “Cuando vine no me dejaron entrar. Al rato la sacaron a ella, la seguí y cuando la toqué le dije ‘hija, estoy con vos’. Ella me miró, pero no me reconoció, no estaba bien, no era la persona que yo conocía”.

Romina, madre de Rocío Abril, sostuvo que tampoco había percibido señales que anticiparan lo ocurrido. Contó que el día del crimen recibió un llamado de Juan y se dirigió hasta la vivienda: “Cuando vine no me dejaron entrar. Al rato la sacaron a ella, la seguí y cuando la toqué le dije ‘hija, estoy con vos’. Ella me miró, pero no me reconoció, no estaba bien, no era la persona que yo conocía”.
La mujer aseguró que su hija amaba profundamente a Izan y descartó que pudiera haberlo lastimado de manera intencional. “Solo sé que ella nunca le haría nada a su hijo. Ella lo amaba desde el primer momento que supo que estaba embarazada”, afirmó. También aclaró que la joven estaba triste, pero atribuyó ese estado a “la situación de la rutina, de la vida, de todas las cosas que nos pasan a todos” y negó que estuviera atravesando un cuadro de depresión.-
