Prisión preventiva a 4 policías investigados como coautores del delito de tortura seguida de muerte cometido en Santa Fe

Quedaron en prisión preventiva cuatro policías del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional I (URI) que son investigados como coautores del delito de tortura seguida de muerte, cometido en perjuicio de Mauro Daniel González en la ciudad de Santa Fe.



En el marco del mismo legajo, otras dos personas son investigadas y transitarán el proceso con medidas alternativas. Una es integrante del mismo Comando y se le atribuye el mismo delito, mientras que un integrante del Cuerpo Guardia de Infantería es investigado por el delito de vejaciones contra la misma víctima.

Los uniformados del Comando investigados son tres hombres y dos mujeres, cuyas iniciales son LGA, SDB, FSA, MGD y SMP. Por otra parte, las iniciales del agente de Infantería son JCB.

Las preventivas fueron solicitadas por el fiscal Ezequiel Hernández e impuestas por la jueza de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Cecilia Labanca, en una audiencia de aproximadamente 13 horas que comenzó el miércoles por la mañana y finalizó en horas de la siesta de ayer en los tribunales de la ciudad de Santa Fe. «Aunque los abogados defensores propusieron alternativas, la magistrada las rechazó en relación a cuatro de las personas investigadas porque eran insuficientes para cautelar el proceso judicial» valoró el funcionario del MPA.

Agresiones sucesivas

Hernández relató que “minutos después de las 14:30 del sábado 17 de enero de este año, los imputados de iniciales LGA y MGD fueron hasta las inmediaciones de Chaco y Hermanos Figueroa, en el barrio Yapeyú, a raíz de que se había pedido presencia policial porque González padecía una crisis subjetiva”.

“Los uniformados incumplieron los estándares de actuación que ordenan dar intervención a personal sanitario y privaron a la víctima de su libertad mediante un uso ilegítimo, excesivo y desproporcionado de la fuerza”, aseveró el fiscal. “Los funcionarios policiales sujetaron a González violentamente, lo hicieron caer y le colocaron esposas”, sostuvo y agregó que “luego llegaron los otros investigados y, entre todos, lo agredieron mientras estaba en el suelo”.

El fiscal también indicó que “los agentes de la fuerza de seguridad arrojaron a la víctima a la caja de una camioneta policial y allí siguieron aplicándole malos tratos”. También mencionó que “un familiar del hombre atacado alertó a los agentes que González había tenido una cirugía abdominal, pero, en vez de deponer su actitud, actuaron de forma coordinada para incrementarle el dolor”.

“Algunos de los integrantes del Comando imputados trasladaron a la víctima en la camioneta a la que lo habían obligado a subir, la cual era seguida por otro vehículo oficial en el que iban los demás”, afirmó Hernández. “Durante ese traslado, los policías agredieron nuevamente a González, quien tenía puestas esposas y no podía defenderse de ningún modo”, manifestó. “Dentro del auto, le dieron golpes con los puños y con un bastón o escopeta”, precisó.

“Las sucesivas torturas le causaron a la víctima por lo menos 20 lesiones visibles en distintas partes del cuerpo, entre las que estaba la fractura de una costilla, lo que deterioró el funcionamiento de su organismo”, especificó el fiscal. “A sabiendas de que estaba en ese estado precario de salud y prácticamente inconsciente, en lugar de concurrir inmediatamente a un centro de salud, los uniformados fueron hasta una estación de servicios”, puntualizó.

“Más tarde, fueron a la sede de Medicina Legal, en 1.ª Junta al 2.800, y luego hasta la comisaría Octava, ubicada en General Paz al 7.300”, expuso Hernández. “En la dependencia policial, ingresaron a González a un calabozo y lo dejaron solo y sin asistencia a pesar de su grave estado de salud”, detalló.

Finalmente, subrayó que “unas horas después, la víctima falleció como consecuencia del accionar delictivo de las personas investigadas”.

Delitos

A los cinco policías del Comando se les endilgó la coautoría de tortura seguida de muerte. Por su parte, el integrante de la Guardia de Infantería fue imputado como coautor de vejaciones calificadas (por el grave daño ocasionado a la salud de la víctima).

En tanto, el hombre de iniciales FSA es investigado por otro hecho ilícito por el que se le atribuyó la coautoría de vejaciones, falsedad ideológica en instrumento público y daños.

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